Es la cara visible de la información del Espanyol en TV3, una situación nada sencilla muchas veces, pero jamás ha escondido su militancia blanquiazul, y ha defendido al club siempre, en cualquier lugar o situación, es un periodista con mayúsculas y un perico apasionado, con todos ustedes el maestro Oriol Vidal.

– ¿Por qué eres del Espanyol?

Casi por un don sacramental: mi abuelo paterno me hizo socio cuando acabaron de bautizarme. Es literal: el hombre volvió a casa cuando el resto de la familia ya se acababa la merienda de la celebración. Todo empezó hace casi casi cien años. Eran del Sants, pero se cambiaron al RCDE porque el Barça se llevó a varios juveniles prometedores de golpe y de forma poco cortés (¿os suena?)… Eso, al menos, contaba mi tía-abuela.

– ¿Cómo ves en la actualidad la información que se da sobre el Espanyol?

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La lucha Barça-Madrid lo ha polarizado todo y ha arrasado el quiosco. Cualquier pequeño reequilibrio que parecía articularse con las Copas del 2000 y el 2006 se ha quedado a medio camino, si es que no ha desaparecido. Ha perdido el Espanyol, sí, pero también el resto de clubes y la información polideportiva. El fenómeno se acentúo con la crisi económica: vender y tener audiencia pasó a ser lo primordial y eso ha agudizado el periodismo de bufanda, que no es periodismo. Por suerte, el Espanyol ha tenido tanta fuerza entre su gente que se han promovido medios de todo tipo que intentan compensar el déficit. Pero eso también tiene un riesgo, que es quedarse en el ghetto y no luchar por los grandes escaparates que merece la entidad. El Espanyol tiene que estar ahí, en periódicos, radios y teles grandes, para poder crecer.  Por eso resulta imprescindible jugar en Europa: obligas a que hablen de ti al menos dos veces más por semana.

– ¿Crees que cuando se apuesta por el Espanyol, vende?

La militancia perica es muy generosa con cualquier iniciativa que hable del club. El problema lo vemos cada partido en el estadio: el club, pese a la grandeza de esa militancia, es pequeño y le cuesta enganchar a gente ajena. En parte, por lo que te decía antes: los sinsabores de los últimos años y la reducción actual de nuestro fútbol al duelo de gigantes. Y luego tampoco ayuda nada el eterno guerracivilismo que se vive en el Espanyol, ya sea por politiqueos, personalismos o rencores varios. Nos restamos con mucha facilidad. Es imprescindible romper nuestra cáscara y abrirnos.

– ¿El sentimiento es lo que imprime carácter en un seguidor del Espanyol?

Dudo mucho que exista otro club que defina y modele tanto el carácter del aficionado. Desde el cole aprendes a rebelarte y a reclamar tu espacio. El hecho de ser “el perico” de la clase, de la peña de amigos o del trabajo te configura, quieras o no. Es una lección de vida muy exigente y con sus momentos duros. Pero también con muchas recompensas: no conozco mejor escuela para tener espíritu crítico que ser del Espanyol: vivimos de rebote en rebote hasta el gran salto final… Aunque ese salto debe pasar también por afinar en la autocrítica y soltar varios lastres. No podemos convertirnos en la confirmación perpetua de nuestros tópicos.

– ¿Cuál ha sido el momento que más has disfrutado como perico?

Sin duda alguna, la noche del Brujas, que fue pura noche de hadas. Al día siguiente casi toda mi clase estaba volcada conmigo, con el Espanyol. Es la prueba de que si hacemos las cosas bien, otro RCDE es posible: un City (salvando las distancias) y no un Millwall (como a veces se resignan algunos). Luego me quedo con Mestalla 2000, un estallido del Espanyol de casa, liberado de miedos, de prejuicios, de miedos y hasta de mierdas. Fueron momentos muy transversales y sin complejos, que es a lo que debemos aspirar. También recordaré siempre la inauguración del estadio. Fue la última vez que fui al fútbol con mi padre, esta vez acompañándolo yo. Cómo lloramos, joder, con el mosaico del corazón perico. Muy grande.

– ¿Y el peor?

No hace falta que conteste, ¿no? Estaba en Florencia y aún me saltan las lágrimas al recordar todo aquello. Que toda la ilusión por el nuevo estadio quedara herida tan pronto por el adiós de una persona como Dani… Fue durísimo vivirlo de tan cerca y jamás me costó tanto hacer las conexiones. También tengo clavado como un día de perros la famosa junta de accionistas. Ni Collet ni la mayoría de pericos nos merecíamos ese anti-espot tan lamentable, violento, suicida. Fue como cinco voladuras de Sarrià; así lo siento. Porque lo de Sarrià activó nuestro espíritu de supervivencia de una forma salvaje, mientras que lo otro parecía hundirlo con un tribalismo de pena.

Dani Jarque siempre presente

– ¿Qué equipo ideal, a lo largo de todo la historia, y en todas sus líneas, te hubiera gustado ver?

Me hubiera encantado ver a Zamora, a Parra, a Arcas, a los Delfines, a Solsona… De lo que yo he visto, saco este once: N’Kono; Cristóbal, Pochettino, Jarque, Soler; De la Peña, Francisco, Lauridsen, Valverde; Tamudo y Marañón.

– ¿Y tu entrenador favorito?

Un mutante entre Camacho y el Txingurri.

– ¿Un partido para recordar?

La ida de semifinales de UEFA contra el Werder Bremen, 3-0 contra un equipazo. También el 3-1 al Barça de Ronaldinho, que fue un partido sensacional, con Luisgar, Rufete y Riera desmontándolos. Los primeros 45 minutos del año siguiente frente al Villarreal, la noche de Reyes, que fueron una cabalgata futbolística: 3-0 y babero. El tamudazo no hace falta recordarlo… por que siempre lo tengo presente, jaja… Te diría también cualquiera de la Intertoto. Y un partido en el que no estaba yo en el campo, ya con Azkargorta. Perdíamos 0-2 contra el Valencia y acabamos 5-2. Mi padre me iba cantando los goles escuchando el transistor y fue una completa locura.

– ¿Cuál crees que ha sido el mejor presidente que ha tenido el Espanyol en sus 117 años de existencia?

A pesar de todos los excesos y déficits y su final, el lote de productos Dani. Nadie hizo más para las vitrinas. De hecho, hasta puso las vitrinas. Fue un personaje que encarna lo que digo: transversal, público, permeable. No tenía el listón muy alto, pero a ver quién supera el suyo.

Sánchez Llibre durante una rueda de prensa

– ¿Qué diferencia hay entre un perico y un culé?

El culé “es del Barça”; el perico “es el Espanyol”. Lo sufre y lo disfruta en sus propias carnes como experiencia vital. Incomparable.

– ¿Qué argumentos ofrecerías para convencer a otra persona que ser del Espanyol es lo mejor de Barcelona?

Bueno, como cántico reivindicativo está bien, pero más allá de las notas folklóricas, no me gusta ningún tipo de supremacismo. No es una historia de buenos y malos, que capullos hay en todas partes, sino una cuestión de intensidad. “La fama cuesta”, que decían. Aquí se grita más un gol feo de rebote que allí la maravilla rutinaria de Messi. Y qué caray, el estadio, al margen de la Rotonda Infernal, es un paraíso para el futbolero.

– ¿Qué jugador ha sido el más grande a lo largo de la historia del Espanyol?

Don Raúl Tamudo Montero. Un tipo normal que siempre hacia lo extraordinario. Y pensar que cuando empezó le bauticé como “el Topogiggio Asesino”…

Raúl Tamudo celebrando un gol en el Olímpico

– ¿El Espanyol debe ser sólo un club?

Esta respuesta se actualizará cada 24 horas, porque con la que está cayendo…” Entiendo la postura del club, pero discrepo mucho cuando la confunde con el autismo social. Por supuesto, estoy radicalmente en contra de un club politizado, pancarteado y cabeza visible de nada. Pero pretender alcanzar el apoliticismo en estos momentos es una empresa cándida en exceso. Toda tu prudencia se la engulle el entorno. Firmé el manifiesto discrepante y lo volvería a hacer. Más allá de lo que pensara de la vulneración de derechos, lo hice porque el club necesitaba un contrapeso a todos los que acudieron a mojar pan interesadamente, que les faltó tiempo. El Espanyol, ya sea en una Catalunya independiente o en una fuertemente intervenida y sin autogobierno, va a seguir siendo de Barcelona, no de Guadalajara. La posterior Crida del club en favor del entendimiento, en cambio, fue ejemplar, con implicación y sintiéndose sujeto activo en un contexto complicado: así, sí.

– ¿Qué sientes cuando el Espanyol es menospreciado desde instancias públicas?

Me encabrito mucho, más cuando ocurre por parte de mi empresa y damos pasos atrás cuando se intentaban dar para adelante. Eso sí, tiro sobre todo de ironía para dejarlos en evidencia. Las redes sociales han ayudado a reaccionar rápido contra todas esas injusticias. Es lo que tenemos los pericos: ya nos podemos estar dando de leches por cualquier parida, que a la que nos ningunean en algo, acudimos juntos como los dragones de la Targaryan. Pero el pueblo sólo no puede. Nos conviene tener figuras carismáticas en el Consejo para entrar al quite y marcar respeto.

– ¿Cómo valoras el trabajo de QSF en su primera temporada?

Como suelo decir, el míster patentó el “quiquenaccio” como modo de optimizar la plantilla.Fue un buen primer año, y con una apuesta decidida por la cantera. Este curso Darder marcará la evolución. Ya estamos viendo otra cosa en cuanto a propuesta, algo por lo que merezca la pena pagar la entrada más allá del puro sentimiento. Si se sigue la línea de los últimos partidos, puede ser una campaña muy satisfactoria.

Quique en la banda del RCDE Stadium dando instrucciones

– ¿Crees que a Míster Chen habría que ponerle un monumento por haber salvado al Espanyol de un más que probable descenso administrativo por la quiebra técnica en la que estaba sumido el club?

Bueno, le haría directamente santo, pero ha venido a hacer negocio. Sin él estaríamos muertos, es así; pero lo óptimo sería que el monumento se lo pusiera él al Espanyol por los ingresos que le genere. Ojalá el año que viene no haya tantas restricciones del gobierno chino… o lo que sea.

– ¿Qué objetivos crees que debería marcarse el Espanyol de cara a la próxima temporada?

Insisto: situar al Espanyol en Europa es básico para el club. Es un año muy reñido y hay equipos con mucha más profundidad de banquillo. Pero confío en el rendimiento que sabe sacar Quique. Tenemos una portería de lujo asiático con Pau y Diego; un David López pletórico, un Aarón que acepta el reto del segundo año, un Hermoso que no para de crecer… Darder luego hace mejores a todos los demás y nos atrevemos a más cosas. Eso sí, me gustaría ver a Sergio García de delantero y no en la banda: hay que probarlo. Y quiero un partido para que explote Melendo, y creo que llegará. Por lo demás, el vestuario es muy sano y comulgan con QSF a muerte. Es una base perfecta para intentar superar las propias limitaciones.

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