Está bien soñar y ambicionar lo máximo, todos deseamos que el Espanyol gane todos los partidos y con un juego brillante, pretemporada incluida, pero lamentablemente esto no suele ser posible y no entiendo que tras cada partido que no logramos la victoria se hable de falta de ambición, como si no tuviéramos un rival en frente que hace todo lo posible para que los nuestros se lleven la derrota.

Esta temporada se ha hecho un giro copernicano deportivamente, la llegada de Quique Sánchez Flores ya fue toda una declaración de intenciones del club, un técnico de prestigio que jamás se hubiera embarcado en esta nave si las pretensiones de la entidad no fueran sino la de dar el salto hacia la élite del futbol español y codearse con los Villarreal, Sevilla, Valencia, Atlético de Madrid, etc., en un futuro no muy lejano. Pero todo proceso de cambio lleva un tiempo y desde la estructura deportiva jamás nos han engañado en este sentido, nunca han lanzado las campanas al vuelo, porque saben de la dificultad que conlleva tanto cambio y ver un bosque frondoso cuando hace dos días estaba calcinado, se necesita tiempo, ya que no es fácil en la primera temporada llegar y besar el santo, para que ocurra, debe salir todo a pedir de boca y desgraciadamente de momento no se ha dado el caso, las numerosas lesiones y un mal arranque de campeonato han mermado mucho nuestras esperanzas de gozar de una temporada perfecta, pero aun así, estamos a 5 puntos de la obsesiva 7ª plaza, por lo que las opciones están prácticamente intactas para lograr el éxito europeo.

Sin embargo, si no se consigue esta séptima plaza, no podemos pasar del éxito al fracaso como se está cociendo desde algunos medios pericos. Lo importante es que el equipo compita hasta el final y ya se verá donde alcanza este esfuerzo, ya que en mi opinión el objetivo debería ser alcanzar o superar la barrera de los 50 puntos, algo que no sucede desde la 2004/05 y la de ver un equipo que hiciera vibrar con su juego. Lo primero creo que se va a lograr, al menos estamos muy bien posicionados para ello, lo segundo hasta la fecha para mí no se ha conseguido. El juego del equipo ha sido muy timorato en excesivas ocasiones, aunque se ve claramente que el míster quiere evolucionar en este sentido y se ha visto en los últimos partidos como local y en el último en Villarreal, donde el Espanyol quiso tutear al Villarreal y no tratarlo de usted como hizo en la primera vuelta. Este cambio de cariz me ilusiona, ahora falta perfeccionarlo, ya que como se vio también, nos cuesta mucho generar cuando somos los que llevamos la iniciativa.

Yo si veo un proyecto lleno de ambición para crecer, el blindaje de los canteranos, la no marcha de Caicedo al Villarreal a cualquier precio o la inversión que se prevé hacer en verano, todo ello es una buena muestra de intenciones de hacia dónde quiere ir la entidad. Evidentemente, hemos disfrutado de temporadas mucho mejores, pero yo nunca he sentido esta sensación de querer llegar a ser uno de los grandes de la Liga y no sé si tardaremos 1 o 7 años, el deporte no es una ciencia exacta, pero si seguimos invirtiendo en lo deportivo, nos instalaremos en la zona noble de la Liga tarde o temprano, sin lugar a dudas.