La tarde del domingo fue muy dura para el espanyolismo, la severa derrota contra Osasuna, la séptima del equipo en casa hizo estallar a la fiel hinchada blanquiazul. La Juvenil’91 abandono su zona en la grada antes de acabar el partido y un grupo de unos 200 espanyolistas se personaron en la salida del parking del estadio.

Allí dieron la cara el director general corporativo y el vicepresidente del club, Roger Guasch y Carlos García Pont respectivamente, calmaron los ánimos de los aficionados y se comprometieron a tomar las decisiones que fueran necesarias para enderezar el rumbo deportivo de la entidad. Los aficionados abandonaron la zona sin incidente alguno.