San Sebastián de los Reyes amanecía como si de un día de Reyes se tratara. El Espanyol visitaba el Municipal de Matapiñonera en los treintaidosavos de final de la Copa del Rey. Campo lleno, gente en los balcones y en el césped, la atracción antes del partido era ver los hermanos De Tomás, Raúl y Rubén.

Ya sobre el verde artificial, a las doce en punto de la mañana el Sanse realizaba el saque inicial del partido para empezar con la tónica de la primera parte, el juego directo. El Espanyol de Abelardo parecía que se rencontraba con los fantasmas del pasado ya que dominaba el partido con la posesión, pero, sin crear peligro en la portería de Irureta.

El dominio era claramente blanquiazul, pero el peligro llegaba siempre de la parte del Sanse y de su delantero referencia, Joel Rodríguez. El ariete ya avisó en el minuto 16 de partido con un testarazo desde el punto de penalti que se fue desviado por poco a la izquierda de la portería de Andrés Prieto. Un Andrés Prieto que está demostrando en esta Copa que es un seguro en la portería y así lo hizo en el minuto 21 cuándo una espectacular parada suya al tiro cruzado de Joel Rodríguez hacían que se mantuviera el empate a cero en el marcador.

A partir de aquí el Espanyol despertó y se fue tímidamente al ataque. El primero en avisar fue Ander Iturraspe. El centrocampista remató un balón que venía botando desde fuera del área que se marchó por muy poco a la derecha de la portería de Irureta.

Aunque el gol llegó cuándo pasaban unos minutos del tiempo reglamentario. Un balón de Melendo al punto de penalti para Calleri dejaban al delantero argentino solo ante el portero al cual superaba con un sombrero para acabar marcando de cabeza y así llegar al descanso del partido.

Ya en la segunda parte el Espanyol siguió a rueda de lo sucedido en el final de la primera parte, dominaba el partido hasta que en el minuto cincuenta una acción de Pipe Sáez dejaba en inferioridad numérica al conjunto de Segunda B entre la indignación de la afición del Sanse. El chip cambió para el Espanyol y empezó a atacar de forma directa la portería de Irureta, primero Adrià Pedrosa y posteriormente Wu Lei pusieron a prueba la portería del conjunto blanquirojo, pero sin éxito. El momento esperado llegó en el minuto sesenta de partido cuándo Abelardo hizo debutar al fichaje del año, R.D.T.

La superioridad blanquiazul en la segunda parte fue apabullante, era lo que se esperaba desde el minuto uno pero que no sucedió hasta que el Sanse se quedó con uno menos y el físico del conjunto madrileño bajó. No obstante, no encontró el perforar la portería rival, aunque ocasiones las tuvo como un tiro de RDT en el minuto 70 o de David López en el 80 que hizo lucir al portero del Sanse.

Por suerte, la sentencia perica llegó en el minuto 85 cuándo una jugada trenzada por Matías Vargas y Adrià Pedrosa acabaría con un balón centrado al punto de penalti para que RDT consiguiera su primer gol con la camiseta del Espanyol. A partir de ahí, el Espanyol durmió el partido sin pasar grandes apuros para clasificarse para los dieciseisavos de final de la Copa del Rey y volver así, a ganar un partido de la Copa del Rey en la Comunidad de Madrid, algo que no conseguía desde 2006 cuándo ganó al Real Zaragoza en la final de la Copa del Rey.