El Espanyol vuelve a la competición europea, en esta ocasión para medirse al CSKA de Moscú, a buen seguro el rival más duro del grupo, pese a la abultada derrota cosechada en la primera jornada ante el Ludogorets búlgaro. Por su parte los de Gallego intentaran borrar la mala imagen que están ofreciendo en la competición doméstica y que Europa les sirva como bálsamo a todos sus males.

Además el equipo juega lejos del RCDE Stadium lo que hasta ahora está siendo todo un seguro de vida. La realidad es que el Espanyol en casa es otro equipo bien diferente, no ha logrado sumar un punto en su feudo, en cambio fuera desde la derrota del curso pasado en el Camp Nou no conoce la derrota.

Gallego volverá a realizar pequeños retoques en el once pensando en la carga de partidos que lleva el bloque y, sobre todo, en la exigencia de esta semana, ya que el equipo juega el próximo domingo a las 12:00 horas en Son Moix ante el Mallorca, el que será segundo match-ball para David Gallego, que en la rueda de prensa previa al choque de hoy dejó claro que para nada Europa era ahora mismo un estorbo.

Los pericos necesitan un resultado positivo para reforzar su moral y, seguir teniendo opciones reales de pasar esta fase de grupos, por su parte los rusos necesitan resarcirse de la abultada derrota del estreno. Viktor Goncharenko alineará su once de gala, con Nikola Vlasic como gran animador de la zona ancha, proyectando la voracidad de Chalov y Sidgurdsson en punta.