Pues al final el Espanyol sí hizo su trabajo el pasado jueves. Y bien hecho. Ganó su partido en Islandia por 1-3, resultado que, sumado al 4-0 de la ida en Cornellà, hizo que pasara la eliminatoria por un total de 7-1, apeando así a su primer rival, el Stjarnan FC.

Hubiese preferido verlo pasando frío in situ, claro está, pero el devenir de las situaciones no lo hizo posible. A pesar de todo, el partido lo vi rodeado de los amigos de la Federació Catalana de Penyes, cenando en Casa Narváez.

Abro paréntesis. Os recomienzo muy mucho el restaurante Casa Narváez. Nosotros solemos ir todos los jueves. Cenamos a base de tapas. Cocina casera y con materia prima de calidad. Y del Espanyol. Lo tiene todo. Calle Francesc Layret, 73, de Cornellà de Llobregat. No me llevo comisión. Cierro paréntesis.

Como decía, vimos el partido mientras cenábamos y comentábamos los quehaceres del mundo penyístico. ¡Que no son pocos! Mientras duraba la cena, ya fuimos varios los que mandamos el correo electrónico pertinente para conseguir entradas para la Tercera Ronda, que el Espanyol disputaría contra el FC Luzern suizo, conjunto que un par de horas antes había eliminado al KÍ Klaksvik de las Islas Feroe.

Así pues, ya con el correo de las entradas enviado, fue cuestión de que la otra parte de la delegación que tenía pensado viajar hiciera también su labor: adelantarse y hacerse con los vuelos y el hotel en Lucerna. Antes de las 23h, mis padres ya habían cerrado el desplazamiento. Teníamos el avión y el hotel contratados, y las entradas pedidas. Todo iba viento en popa.

Y todo sigue según lo plaeando. Salimos este mismo jueves 8, sobre las 8h de la mañana, y aterrizamos en el aeropuerto de Basel-Mulhouse-Freiburg. Desde allí, la idea es coger un tren hasta la estación central de Lucerna. El partido es a las 21h, así que tendremos tiempo de visitar un poco el centro e ir tranquilamente al Swisspor Arena, un estadio aparentemente moderno con capacidad para unas 17.000 personas.

Esperemos encarar bien la eliminatoria. Una victoria a domicilio no sólo daría mucha fuerza para la vuelta en casa, el jueves 15, sino que haría que los dos días más que pasaremos en Lucerna sean de festejo, además de turismo. El Kapellbrücke, el lago de los Cuatro Cantones, la Hofkirche… parece que hay bastante por ver.

Volvemos el sábado 10, sobre las 21h. En ese momento habré dejado atrás el primer desplazamiento de la presente Europa League, y estaremos también pendientes de a qué rival nos enfrentaríamos en el caso de eliminar al FC Luzern. Puede ser el CSKA Sofía búlgaro o el FC Zorya Luhansk ucraniano. Si nunca he pisado Suiza, aún menos Bulgaria o Ucraina. Que Dios reparta suerte.

Publicado en el blog de Daniel Pérez Massó