Vaya por delante que entendemos que un colegiado, como cualquier profesional puede equivocarse en el desarrollo de su profesión, es humano, y lo entendemos. Precisamente la temporada pasada se decidió implementar el sistema VAR, para ayudar a los colegiados y minimizar sus errores.

Por lo que entendemos que Munuera Montero en la decisión que tuvo que tomar en décimas de segundo se equivocó, perjudicando gravemente al Espanyol. Bajo ningún concepto podemos entender que el VAR no rectificará su decisión, es inconcebible porque se ve con meridiana claridad que el jugador del Espanyol no tiene intención alguna de agredir al jugador del Getafe. Esa decisión es una vergüenza para el fútbol español y una adulteración de la competición.

Rufete al finalizar el partido se quejó, pero nos supieron a poco sus palabras, no es suficiente con pedir que se aplique el VAR, pero hicimos un ejercicio mayúsculo por entender la decisión del club de no incendiarlo todo por algo que gracias a la enorme actitud del equipo no había salido mal del todo. Lo compramos, caro, pero lo compramos.

Pero después de la decisión del Comité de Competición de este pasada miércoles donde han sancionado con dos partidos a Bernardo, creemos que el club no puede permanecer callado y debe ‘montar un pollo’, las palabras del Espanyol deben resonar en todos los rincones del país, porque mantener que la expulsión del central colombiano es correcta y vale el castigo de dos partidos de competición es una soberana y mayúscula vergüenza que el club no debe dejar pasar.

Nos estamos jugando mucho como para dejar pasar cosas así, la ‘carne debe meterse ya toda en el asador’, y debemos hacernos respetar como club. Lo sucedido en esta última jornada es intolerable y el club debe alzar la voz, de forma enérgica.