Por fin ayer se cerró un culebrón del cual todos conocíamos su final, pero que se estaba eternizando de manera insoportable. Borja Iglesias jugará en el Real Betis Balompié, previo pago de su cláusula de rescisión, eso sí, lo hará en un año, pero al fin y al cabo los verdiblancos pagarán el precio íntegro que marcaba el contrato con el “panda”, algo más de 28 millones de euros.

El gallego costó hace justo un año 10 millones de euros y el Espanyol lo vende un años después por 28 millones de euros, de estos el 5% es para el Celta de Vigo. Un negocio redondo para las arcas de nuestro club. La salida más cara de la historia espanyolista, algo impensable no hace tanto tiempo. Ahora le toca a la dirección deportiva acertar con su sustituto, nosotros creemos que estamos en buenas manos en este sentido y que se lograra traer a un delantero que ilusione a la grada perica, sin olvidar que tenemos a Facundo Ferreyra entre nosotros, y por lo demostrado hasta ahora esto parece un seguro de vida.

Ayer una buena parte de la hinchada perica estaba enrabietada con la marcha de Borja Iglesias, pero cuando se nos pase el “calentón” veremos que hemos realizado un gran negocio, ojalá uno así cada mercado de verano. Es entendible e incluso compartimos la rabia por el equipo escogido por el delantero gallego, un club ascensor en el fútbol español que además tiene entre sus seguidores y dirigentes “tics” de nuevos ricos, pero la decisión ha sido del jugador y en Voz Perica no le deseamos nada bueno, ni nada malo, simplemente ya no es de los nuestros, ya no lucirá más en el pecho el escudo de nuestro Espanyol y por lo tanto nada tenemos que alabarle, ni nada tenemos que criticarle.