La etapa de Pablo Machín al frente del Espanyol debe tocar a su fin en las próximas horas, el míster soriano es ya, con los números en la mano, el peor entrenador en la historia del club, pero es que además no transmite absolutamente nada, y además les podemos confirmar de primera mano que el vestuario no cree ni en su forma de trabajar ni en lo que propone. El cese no debe ir más allá de este lunes.

Esta plantilla, reyes de la excusa y del pedir perdón se ha dejado ir desde hace mucho tiempo, en Voz Perica lo hemos denunciado en más de una ocasión y necesitan un entrenador con sangre en su mirada, que les haga creer que la salvación es posible, que de un puñetazo el primer día que pise la Dani Jarque y expulse a los que no crean en la salvación. No queremos más excusas de personas indolentes, queremos hombres que pongan los cojones suficientes para que nuestro bendito escudo no quede mancillado más en ningún campo de España.

Si tenemos que caer que sea con el honor de que las jornadas que quedan los nuestros se lo han dejado todo sobre el césped, oigan sabemos que son ustedes jugadores con una calidad limitada, pero el rival debe sentir mordiscos en los tobillos, debe sentir su aliento en el cogote y ustedes señores jugadores saben que eso lo han hecho esta temporada en contadas ocasiones y cuando lo han hecho realmente han recibido el aliento inquebrantable de una grada que hoy sufre por su escudo.

Para todo esto necesitamos un entrenador con carácter, con la suficiente energía para echar abajo la puerta de la Dani Jarque cuando sea necesario. Y sí claro, necesitamos fichar jugadores, necesitamos gastarnos el dinero que no nos dio la gana de gastarnos en verano, y oiga señor Chen Yansheng, si no se lo quiere gastar sepa que irremediablemente su empresa cotizará el año que viene en Segunda División, porque si, en Voz Perica tenemos claro que nuestro club es una empresa, la suya, la que usted salvó de la desaparición y por lo que siempre le estaremos agradecidos, pero nosotros a nuestro club/empresa lo seguiremos siempre, en Primera División o en los campos de Tercera, pero que alguien le diga por Dios que si no fichamos jugadores este negocio es imposible.

Que Dios les bendiga.