En Voz Perica  hemos denunciado en más de una ocasión lo que ayer de forma contundente expreso Pablo Machín en sala de prensa, después de otro nuevo espectáculo bochornoso llevado a cabo por nuestros jugadores. Dijimos cuando se cesó a David Gallego que era la última bala que utilizaba esta plantilla, dijimos que se quedaban sin el “paraguas” que todo lo había sostenido durante la primera parte de la temporada, y lamentablemente teníamos razón, esta plantilla es la reina de las excusas y del pedir perdón.

Hasta que ayer pasadas las 18:00 horas un hombre serio, otro currante del fútbol, los ha desnudado ante la opinión pública, así no se puede competir en Primera División, dijo con contundencia Pablo Machín, y es la pura realidad. Si analizamos los goles de Osasuna, todos, absolutamente todos son regalos del Espanyol, los rojillos no tendrán más facilidades en toda Laliga que las encontradas en el choque de este pasado domingo. Un equipo sin alma, sin actitud, sin lo mínimo que se exige en un terreno de juego.

Podemos entender a los que piensan que estos son los que nos tienen que sacar de esta situación, que disparar contra ellos puede no ser lo más acertado, pero oigan, es que no podemos pasar por alto lo que está sucediendo. No podemos seguir mirando hacía otro lado. Esta plantilla ha demostrado capacidad de sobras, en muchas ocasiones, pero debe ponerse el mono de trabajo, debe mirarse a los ojos y decirse las cosas claras, la afición, lo más sagrado de este club ya ha dicho basta, les va a alentar por el escudo que llevan en el pecho, pero no les van a perdonar ni una más, basta ya.