Han transcurrido ya unas cuantas horas desde que acabó el partido ante el Club Atlético Osasuna, donde la afición dijo basta de una forma clara y rotunda, ante una situación deportiva penosa, que nos condena a vivir una temporada más en el alambre y acercándonos peligrosamente al abismo, un año que debía ser de ilusión, de crecimiento y de soñar con metas altas, se esta convirtiendo en un mal sueño deportivo.

Insistimos en lo deportivo porque consideramos que en las otras esferas del club se están haciendo las cosas bien o muy bien, con todos los matices que queramos poner, pero el club crece, pero todo lo nubla el soporífero espectáculo que se ofrece sobre el verde en Laliga, que al fin y al cabo es lo que nos da de comer. Que tras el desastre del pasado domingo ni el director general deportivo del club, Óscar Perarnau, ni el director de fútbol profesional, Francisco Rufete, hayan dado la cara es un insulto en toda regla al espanyolismo y a sus “jefes” que si la han dado, primero ante la afición que al acabar el partido pedía explicaciones en la salida del parking del estadio (Roger Guasch y García Pont), y este último además ha estado en diferentes entrevistas desde que acabó el partido ante Osasuna.

Chen Yansheng y Óscar Perarnau en una imagen de archivo

En Voz Perica no pretendemos marcar la agenda ni las decisiones de nadie, somos un humilde medio de comunicación perico, hecho por pericos y para los pericos, pero creemos sinceramente que ha llegado el momento de poner fin a la etapa de Óscar Perarnau al frente de la dirección deportiva. Por acción, porque ha demostrado su incapacidad para dirigir los destinos deportivos del club y por omisión, desentenderse, sin dar ningún tipo de explicación sobre la trayectoria de los dos principales equipos del club, ambos en descenso y asomándose peligrosamente al abismo no puede quedar impune.

El máximo dirigente del club, Chen Yansheng, que en su momento nos salvó de la desaparición debería plantearse si dejar que tanto Óscar Perarnau como Rufete fueran los que invertirán su dinero en el mercado de invierno, nosotros al menos nos lo plantearíamos muy seriamente, porque además será todo a cara o cruz, si sale lo segundo el coste económico será muchísimo mayor para el propietario del club. Pero manda Chen Yansheng, que para eso es el que se juega su patrimonio, y para eso ha puesto tanto y tanto dinero en el Real Club Deportivo Espanyol de Barcelona.