Final amargo por el filial del RCD Espanyol de Barcelona que, a pesar de alargar una jornada más la racha de imbatibilidad, vio como el Cornellà se llevaba un punto en el último suspiro de la Ciudad Deportiva Dani Jarque. Si bien los blanquiazules llevaron el peso del partido, los visitantes fueron los primeros en ver portería, un gol que neutralizó Ricard Pujol antes de la media hora. En la reanudación, los de Gay salieron muy enchufados y dispusieron de varias ocasiones y Campuzano dio la vuelta al marcador desde los once metros. Cuando la victoria parecía en el saco llegó el gol del Cornellà en un auténtico jarro de agua fría. El filial quiso ser el protagonista a través del control del esférico, frente a un Cornellà paciente y bien puesto sobre el terreno de juego que esperaba para sorprender con recuperaciones en la zona de medios. Los blanquiazules marcaban el ritmo y fueron los primeros en intentar poner el miedo en el cuerpo al rival con un par de centros que Campuzano, en punta de ataque, no consiguió rematar por escasos centímetros.

 

En cambio, en el otro área, los del Baix Llobregat se mostraron de lo más efectivos y sólo necesitaron una aproximación para abrir el marcador. Abde aprovechó un rechace de la defensa espanyolista y, desde el carril derecho, fue superando la salida de varios defensores y con un tiro cruzado que dio en el palo, convirtió el 0-1. Sin embargo, los de Gay respondieron muy pronto y en una jugada colectiva muy bien trenzada, Soria puso el balón en el área, Max lo bajó y Ricard lo mandó al fondo de la red. 1-1 y volver a empezar. El gol reafirmó más el dominio perico y Campuzano tuvo el 2-1 a tocar en un auténtico cañonazo desde fuera del área que rozó la portería. De nuevo, la pólvora rival avisó con un disparo de Pablo Fernández que entre Adri López y el palo enviaron a córner antes del descanso.

En la reanudación los blanquiazules salieron con una marcha más que su rival y tuvieron dos ocasiones claras en los primeros minutos. Al igual que en la jugada del gol, Soria buscó la cabeza de Max y aquí fue un defensor que evitó la diana, acto seguido el mismo Soria empaló un balón desde la frontal que no fue gol de milagro. En este tiroteo constante hacia la portería de Ramón, Nico también lo intentó con una falta que rozó la escuadra. Finalmente, la recompensa llegó en un penalti sobre Carlos Soria. Campuzano tomó la responsabilidad y no falló desde los 11 metros para hacer el 2-1. Las cosas se pusieron de cara para los espanyolistas que incluso jugaron con un hombre más los últimos veinte minutos, pero una jugada desafortunada en el área perica acabó con el 2-2 definitivo en el último minuto del tiempo añadido.