El filial del RCD Espanyol de Barcelona volvió de Valencia con punto después de un entretenido duelo de filiales. En un desplazamiento siempre complicado, los de José Aurelio Gay se repartieron las fases de control con sus rivales, en un partido con pocas ocasiones y que respetó el 0-0 inicial hasta el inicio de la segunda mitad.

Allí, la derecha de Víctor Gómez desequilibró la balanza a favor de los pericos, pero los tres puntos no llegaron y es que un penalti en las postrimerías significó el 1-1 definitivo.