El equipo de Abelardo llegaba al Nuevo José Zorrilla con la necesidad imperiosa de sumar los tres puntos y de esta manera no quedar un tanto descolgado de la zona de la salvación. El míster ponía en liza el once titular de gala, el esperado tras todas las rotaciones efectuadas en la Europa League y que tanta polvareda levantaron.

El partido arrancó igualado, ambos equipos se tanteaban y ante todo lo que no querían era cometer ningún error, ni pucelanos ni pericos. Si bien es cierto que los locales dominaban más el juego, pero sin llevar peligro a la portería de Diego López. El primer disparo fue para los de Sergio González, disparo desde fuera del área de Óscar Plano que no causó problemas a Diego López.

David López fue expulsado en la primera parte / Getty Images

En el 24 de juego David López vería la segunda amarilla y sería expulsado, increíble que alguien con su veteranía haga una acción de este tipo. Lamentable. En el 34 llegó una buena ocasión para Calleri, en un remate franco de cabeza que se fue a las manos de Masip. Pocas cosas más pasaron en una primera mitad donde los nuestros no anduvieron sobrados de intensidad. Tocaba mejorar, y mucho.

Tras la reanudación poco o nada cambio el escenario, si bien es cierto que los nuestros aguantaban bien con un jugador menos, sin sufrir en exceso. En el 69 de partido llegaba el primer cambio perico dando entrada a Pedrosa y retirando a Calleri. En el 76 de juego llegaría un soberano jarro de agua fría, tras un disparo de fuera del área local, que no atajaba Diego López y el rechace lo metía para dentro Sandro. Tocaba remar muy a contracorriente.

El conjunto local lograría atar el partido con un segundo tanto, corría el 83 de partido y Sergi Guardiola mandaba definitivamente a la lona al Espanyol en Pucela, pese a que en el descuento el colegiado señaló un penati por manos de un defensor vallisoletano que transformaba Embarba.

Derrota en Valladolid en un resultado que acercaba mucho a los nuestros al abismo. El equipo no respondió ante un rival directo, y además dio malas sensaciones. Próxima parada, jueves ante el Wolverhampton que a estas alturas es un mero trámite.