El derbi fue totalmente de color blanquiazul. El Juvenil A del RCD Espanyol de Barcelona dio una gran alegría a las cerca de mil personas que se acercaron a la Ciudad Deportiva Dani Jarque para vivir el derbi frente al FC Barcelona. En un choque fantàstico, los de Blanco llevaron la batuta la mayor parte del tiempo, disfrutando de las mejores ocasiones y adelantándose en el marcador con un tanto de Recasens antes del descanso. Villahermosa desde el punto de penalti ensanchó distancias y Kenneth puso la guinda con dos dianas, dejando estéril el gol visitante. Una gran victoria después de que los jugadores y técnicos del Juvenil A participaran en la gran recapte de alimentos el día anterior.

Huelga decir que los dos conjuntos saltaron muy enchufados al césped de la Dani Jarque. Un derbi es un derbi. De esta electricidad inicial, los blanquiazules fueron los que supieron aprovechar mejor, con una presión muy alta, controlando la posesión y con una clarísima ocasión de Jofre a los cinco minutos donde Tenas evitó un tempranero 1- 0. Los blanquiazules estaban cocinando el gol a base de ocasiones, pero después de una nueva parada de Tenas a disparo de Baquero, parecía que el plato todavía no estaba listo. Al dominio espanyolista, los visitantes respondían con ataques relámpago que, si bien no exigieron a Fortuño, ponían en alerta a la defensa perica. El partido se equilibró con una intensa pugna por ser el dueño, pero los pericos, que ya habían hecho méritos suficientes, presentaron candidatura abriendo la lata a cinco minutos del descanso en un córner. La pizarra de Blanco funcionó a la perfección y Recasens, entrando con mucha potencia, cabeceó al fondo de la red un centro milimétrico de Julen. Que se llegara con el 1-0 en el descanso fue gracias a una gran intervención de Fortuño en un centro envenenado de Nils.

Si la primera mitad terminó bien, la segunda comenzó aún mejor. A los cinco minutos, en una carrera de Jofre hacia la portería, Tenas lo trabó en un penalti muy claro. Villahermosa, con el brazalete de capitán, tomó la responsabilidad desde los once metros e hizo subir el 2-0 con un punto de intriga después de que el portero tocara el balón. Con este marcador, los azulgranas tuvieron que dar un paso adelante y eso ofreció muchos espacios a los pericos para intentar matar el derbi aprovechando la velocidad de los puntas. Una combinación exquisita entre Gori y Jofre estuvo a punto de significar el 3-0 de este último con una rosca que lamió el poste. Cuando más cerca parecía el tercer gol blanquiazul, una acción aislada de los azulgranas puso emoción al tramo final del encuentro con el 2-1. Pero este suspense duró sólo 10 minutos y es que, en una recuperación en medio del campo, Gori asistió a Kenneth que sentenció el derbi. No obstante, los blanquiazules olieron sangre y antes del pitido final Kenneth hizo el 4-1definitivo para alegría de todos los aficionados pericos que acabaron coreando cada balón de los espanyolistas.