El rival del Espanyol este jueves es el dominador absoluto del fútbol búlgaro, y el secreto no es ni más ni menos que su presidente, Kiril Domuschiev, que además es un amante de Barcelona, donde tiene casa y viene cada vez que sus negocios se lo permiten.

No hace tanto tiempo que el Ludogorets era un desconocido en el fútbol de su país, en 2008 militaba en la regional búlgara, pero desde la llegada de Domuschiev el club no ha parado de crecer. Cabe destacar la ciudad deportiva que tienen, con seis campos de césped natural y todas las comodidades de los grandes clubes europeos.

En Razgrad está ubicada la gran fábrica de la multinacional farmacéutica Huverpharma, de la que Domuschiev es presidente. El Ludogorets era el equipo de la ciudad desde 1945 hasta que en el año 2000 cayó en bancarrota. Ahí decidieron pedir ayuda a la empresa con más poder de la zona, y entonces apareció Kiril Domuschiev.

Cabe destacar que tras el sorteo el Ludogorets partía como una de las cenicientas del grupo, pero hoy es líder, goleando con contundencia al CSKA de Moscú en la primera jornada y ganando al Ferencváros con solvencia en la segunda. La intención del dueño del conjunto búlgaro es seguir haciendo crecer el club, esperemos que esta tarde tenga un parón por la victoria perica.