Era la novena jornada de la temporada de 1974-1975. El Espanyol cumplía 75 años y se enfrentaba a su eterno rival en Sarrià. La afición del Fútbol Club Barcelona daba por hecha la victoria. Sin embargo, el conjunto blanquiazul dirigido por Jose Emilio Santamaría disponía de un equipo sólido. Sobre todo, después de los fichajes de Manolín Cuesta y Marañón.

“El Espanyol parecía jugar al ratón y al gato con su poderoso rival, y el resultado no pudo ser más escandaloso”, señalará Juan Segura Palomares.

Finalmente el encuentro terminó con victoria perica: dos goles de Manolín Cuesta, otro de Marañón y otros dos de Amiano.
En total, 5-2. El resultado fue difícil de asimilar para los culés mientras que para los pericos fue un auténtico regalo de Reyes.