El Espanyol confirmó el pasado 17 de marzo que seis miembros de la plantilla, entre futbolistas y staff técnico, estaban infectados por el COVID-19. A las horas se supo que uno de ellos era Leandro Cabrera, a los pocos días también se confirmó desde China que Wu Lei era otro de los afectados y ahora también sabemos que el “Monito” Vargas fue otro de los afectados.

Así lo confirmó Fernando Bastista, seleccionador Sub-23 de la albiceleste,”hablé para saber cómo estaba de su condición física. Se sentía bien, estaba tranquilo”, reveló el entrenador.

“Dice que de golpe empezó a sentir cansancio, un poco de fiebre. Él creía que podía dar positivo porque ya tenía varios compañeros con el virus. Lo tomó con tranquilidad, como tenía que ser. No salió de su casa, no entró en contacto con nadie. Le dejaban las compras en la puerta, fue muy consciente”, ha añadido Batista.

Afortunadamente el argentino ya se encuentra recuperado y sigue en cuarentena, tal y como marca el protocolo a seguir.