Esteban Granero se ha despedido este mediodía del Espanyol, el jugador madrileño se ha desvinculado del club y se enrolará en las filas del Marbella, de Segunda División B.

“Es un día triste porque el Espanyol ha significado todo para mí estos dos años y medio y porque tengo el sentimiento de que se queda sin terminar una tarea que asumí con responsabilidad la de liderar al equipo en los momentos buenos y dificultades. Doy este paso en conveniencia con la voluntad del club y es bueno para todos dado las circunstancias. Mi premisa principal y prioritaria es no ir a un club que compita con los intereses del Espanyol. En estos dos años y medio he sentido, cada día, el orgullo de pertenecer al Espanyol como jugador y como perico. Es algo difícilmente descriptible. Es un orgullo. Me he sentido un privilegiado de formar parte de este club. El buen hacer de mis compañeros, calidad y honestidad llevarán al club a cumplir sus metas, no sólo en la Europa League, también en LaLiga. Estoy absolutamente convencido de que se cumplirá la permanencia”, ha señalado el “pirata” en su despedida.

“Mis compañeros me han inspirado, me hicieron capitán y me han dado la posibilidad de llevar el 21, uno de los momentos con más significado de mi carrera”, ha añadido Granero quien además ha dejado claro que, “el club está estructurando la plantilla, está haciendo un esfuerzo importante en una dirección que considero adecuada. El equipo mañana es más fuerte que el de ayer y se incluye que yo estoy fuera mañana. No considero que estoy dando un paso atrás, sino uno lógico y normal”, ha asegurado Granero.

Por último ha querido explicar lo que significa para su persona el sentimiento perico, “el orgullo de pertenencia y eso implica muchas cosas. La condición del perico en Barcelona es especial, tiene orgullo, no sentimiento de inferioridad y eso hace especial a club y afición. Se rebela y es capaz de igualar las cosas”, ha sentenciado el madrileño.