En la capital de Andalucía aseguraban este sábado que Borja Iglesias ya habría dado su OK al Real Betis para recalar en el Benito Villamarín la próxima temporada, la clave que consideran en Sevilla de la operación es Rubi, un entrenador que el pasado verano apostó muy fuerte por el delantero gallego y con el que Borja Iglesias consideraría que podría seguir creciendo.

La realidad a día de hoy es que el delantero tiene contrato en vigor, y que en el Espanyol, como ya dijo esta semana Óscar Perarnau, consideran que tiene ya un contrato acorde con sus merecimientos, por lo que no negociarán una mejora, al menos en las próximas semanas. Además en el entorno del jugador no quieren subir la cláusula de rescisión.

Cualquier equipo que quiera hacerse con Borja Iglesias debe saber que el Espanyol no negociará su marcha, y les remitirán a su cláusula de rescisión de 28 millones de euros.