El canterano Javi Chica ha anunciado hace unos días que cuelga las botas, tras un año complicado en la Gramenet ha decidido poner punto y final a su carrera deportiva, nunca ha escondido su pasión por el Espanyol y con el paso del tiempo afirma sentir envidia sana de Javi López, el actual capitán perico al cual la afición tiene un gran aprecio.

“Entrenaba muy tarde. He tenido mi segundo hijo, llegaba a casa casi a las 12 y no podía ayudar a mi mujer como quería. Se me estaba haciendo muy complicado compaginarlo con la vida familiar. Aunque me encuentro bien físicamente, la cabeza me dice que es el momento de dejarlo. Hay que dar paso a otras prioridades. Creo que es el momento de cerrar una etapa y empezar otra, ya que me llama mucho la atención entrenar. Dejo el fútbol cuando he querido“, ha explicado los motivos de poner fin a su carrera deportiva.

Tras salir del Real Valladolid la carrera de Javi Chica fue claramente en descenso y es ahí donde aparece la envidia sana hacía el actual capitán del Espanyol, “he ido de más a menos y en los últimos años he recibido pequeños palos que me han hecho más fuerte. A veces veo a Javi López, con quien me llevo muy bien y la afición quiere, y pienso que quizás yo podría estar ahí“, afirma el que fuera lateral perico.

El canterano reconoce que le hubiera gustado retirarse en una categoría de mayor prestigio, y por supuesto hubiera soñado hacerlo en el Espanyol, pero deja clara su admiración por Javi López, “se dieron unas circunstancias que propiciaron mi salida y por eso siento envidia sana de él. Las cosas se han dado así, pero me alegro mucho por él, porque se lo ha currado. Me hubiera gustado tener otro final y retirarme en una categoría más alta, y ojalá hubiera sido en el Espanyol, pero ha sido de esta forma y hay que aceptarlo“, señala Javi Chica.

El canterano se lleva con él grandes momentos en el Espanyol, como su debut y el inolvidable día del Tamudazo en el Camp Nou, “con el debut y con los primeros momentos en los que empiezas a contar para el entrenador. Para un canterano sentirse importante y jugar con tu equipo de siempre es algo que te marca. Debutar es el premio a mucho trabajo. Después hay partidos inolvidables como el del Tamudazo, la UEFA… que nunca olvidaré“, concluye el canterano blanquiazul.