Luis García pasa por ser uno de los jugadores más queridos por la afición del Espanyol. Su paso por la casa no dejó indiferente a nadie y casi una década después el espanyolismo se acuerda de él a diario.

Esta semana ha anunciado que deja el KAS Eupen belga para acabar el curso de entrenador que le falta para ser oficialmente entrenador de fútbol; no obstante, no descarta seguir jugando si le llega una oferta interesante. Hemos hablado con él y nos ha contado sus vivencias en Bélgica y sus sueños de futuro.

Se acabó la aventura en el KAS Eupen, al menos durante un tiempo. ¿Ha costado tomar esta decisión?

Si, evidentemente, he pasado cinco temporadas aquí y ha ido todo fenomenal. Conseguimos ascender el equipo a primera división y ahora va a sumar su cuarta temporada en la máxima categoría con lo cual hemos hecho historia porque nunca el Eupen había logrado algo así.

Y a nivel personal estoy muy contento; ya que el objetivo que tenía cuándo vine aquí que era tratar de formar los jóvenes talentos africanos de la Academia Aspire de Catar, y también de mejorar el nivel de los jugadores catarís, todo esto ha salido muy bien ya que parte de los jugadores catarís han sido campeones de la última Copa Asia y algunos de los jugadores africanos se han vendido a grandes equipo europeos. Trabajo más que hecho.

La fecha que has puesto como punto final es el 21 de abril, justo después del partido contra el Sint-Truiden. Pero aún quedarán cinco partidos de liga. ¿Como es eso?

Primero de todo tengo que agradecer al club que en el último año y medio me han dado la facilidad de hacer el curso de entrenadores sin poner ninguna pega ya que saben de mi interés de preparar mi futuro, pero esta vez por cuestión de fechas no puedo compaginarlo.

El curso empieza el 22 de abril y me voy ha perder los últimos cinco partidos de Play-Off como mínimo ya que es un curso presencial que tengo que estar ahí mes y medio desde las nueve de la mañana hasta las siete y media de la tarde.

Luis García durante una rueda de prensa en el KAS Eupen

¿Llegaste para dos años y te vas cinco años después, te esperabas el afecto y el cariño mostrado por la afición, prensa, liga…?

No, la verdad que no. Ya me conocéis, soy una persona que hace las cosas con mucha ilusión, con mucha pasión, con muchas ganas y vine para dos años y al final han sido cinco. Desde el primer día he notado el respeto de todo el mundo, y todo el mundo me ha ayudado.

Ya no es el respeto de tus compañeros o del club, es el respeto de toda una liga, todo un país y eso es de agradecer y sobre todo de sentirse muy orgulloso, porque no es fácil irte fuera de tu país y que te reconozcan en otro país de la manera que lo han hecho jugando en un equipo humilde como es el Eupen; estoy muy feliz, muy orgulloso y evidentemente muy agradecido a todo el mundo.

¿Qué tiene Luis García que allí donde va deja grabado su nombre a fuego?

La verdad es que no lo sé. Vivo las cosas con mucha intensidad que me encanta disfrutar de mi pasión, que tengo mucha pasión por el fútbol, que disfruto muchísimo del fútbol y que intento transmitirlo a la gente que está a mi alrededor. A partir de ahí, soy una persona normal, que hago las cosas de forma natural y como dije el día de mi despedida, quiero que el día que me vaya de Eupen me gustaría que me recordaran, pero no como un jugador o por la forma que jugaba el fútbol, si no como una persona y un capitán que ha tratado siempre de ayudar a todo el mundo en todo momento y que ha tratado siempre defender los intereses colectivos antes que mi interés individual.

El Eupen no es un club cualquiera, podríamos decir que es más una escuela a la cual ibas a ayudar, a enseñar.

Es un club muy pequeño en una ciudad de dieciocho mil habitantes donde hasta estos años solo había conseguido permanecer una temporada en primera. Esto ya indica en el lugar donde estamos. Ahora se están haciendo las cosas bien; se están formando jugadores y se están vendiendo a clubes importantes.

Además, se están formando jugadores de este proyecto único en el mundo el cual no he visto cosa igual del Aspire de Catar y así con la ayuda del país y los jugadores catarís vienen ayudarnos y a mejorar el plantel. Puede ser un club formador pero que está compitiendo y por eso en Bélgica se le tiene cierto cariño por ser el club tan especial que es.

Y ahora te centrarás en acabar de sacarte el UEFA Pro, ¿Qué te falta para ser oficialmente entrenador?

Trabajar mucho durante este mes y medio porqué va a ser muy intenso igual que lo fue el año pasado donde estaremos muy bien rodeados de grandes profesores y grandes ex jugadores. Disfrutaré mucho, aprenderé mucho y nos seguiremos formando ya que creo que un entrenador uno no para de formarse nunca y tiene que reciclarse constantemente.

¿Y cuándo acabes tocará ver los toros desde la barrera o volverás a jugar?

Eso ya veremos; ahora mismo soy consciente que tengo 38 años, he hecho las cosas bien, me han salido las cosas bien, pero, tengo 38 años. He dejado de jugar solo veinte minutos todo el año y me han salido las cosas bien.

Ahora tendría que venir un club que fuera interesante para mí y sobre todo para mi familia y a partir de ahí si aparece ese club tomaremos la decisión de ir o no ir. Y si no aparece ese club, pues evidentemente tocara ver los toros desde un metro detrás de la línea algo que siempre es duro y difícil esa adaptación. Pero bueno, creo que estoy preparado para dar ese paso al lado, pero lo que está claro es que viviré el fútbol con la misma pasión e intensidad.

¿Tienes un referente el cual te haya marcado o te haya influenciado a la hora de entender el fútbol de una forma la cual tú quieras utilizarlo como entrenador?

El que más me ha llamado la atención para poder entrenar es sin lugar a duda “Tintín” Márquez. “Tintín” es un referente para el espanyolismo en cuanto al fútbol de cantera, aunque no tuvo suerte en el primer equipo. Tengo una gran amistad con él y creo que es una persona que entiende el fútbol como no he visto en ningún entrenador. No ha tenido suerte en ciertos momentos de su carrera, pero cómo ve el fútbol “Tintín”, no lo ve absolutamente nadie.

Evidentemente de todos los entrenadores coges cosas, todos los entrenadores tienen cosas positivas, pero al final uno tiene su propia idea.

No es la primera vez que te oiga hablar muy bien de “Tintín” Márquez y creo que esta pregunta es obligada, ¿Por qué crees que no triunfó en el Espanyol?

Si te soy sincero, porqué creo que cuándo él llego al Espanyol, la gente que lo puso no creía al 100% en lo que “Tintín” hacía. Al final cuándo al lo destituyen el Espanyol está fuera de descenso, si no recuerdo mal tuvimos la venta de Riera y Zabaleta el último día de mercado; luego se lesionó el Pelao solo empezar la liga, por lo cual sabíamos lo que significaba para todos nosotros, pero sobre todo para el juego que quería desarrollar “Tintín”, pero bueno, circunstancias que suceden en el Mundo del fútbol y no puedes controlar.

Él lo sufrió, pero los éxitos que ha tenido en la cantera del Espanyol son difíciles de igualar. Como él ve el fútbol es increíble; el puede estar en la banda viendo la grada y solo con eso ya sabe lo que está sucediendo en el terreno de juego. Y como entrenador te dibuja lo que va a suceder exactamente con pelos y señales lo que sucederá en el partido.

Luis García durante un partido del KAS Eupen

¿Como se dará el futuro con el título de entrenador bajo el brazo, que sucederá cuándo salgas de la escuela? ¿Algún club ya se ha pronunciado?

No, ni mucho menos. O al menos no tengo conocimiento, de que alguien haya contactado para ir a entrenar. Es pronto todavía, estamos en marzo que las ligas aún no han terminado y evidentemente soy plenamente consciente que es muy difícil que alguien te contrate con el curso acabado de sacar. Tengo que seguir formándome para poder llegar algún día a primera división que es donde me gustaría llegar.

¿Y Luis García cerrará el círculo en el Espanyol?

Sería maravilloso. Para muchos entrenadores su sueño es entrenar grandes equipos para disputar la Champions, mi gran sueño siempre ha sido el mismo, poder entrenar algún día el primer equipo del Espanyol; sería mi sueño hecho realidad, sería la persona más feliz del mundo. Pero si que tener claro que eso aún es lejano y que hay que recorrer un camino difícil, no es sencillo. Porqué requiere una gran responsabilidad como entrenador, pero, sobre todo como perico.

A partir de ahí tenemos que dejar pasar el tiempo, trabajar y formarnos bien para que algún día, ojalá, algún día podamos estar hablando de que esto sea una realidad.

Ojalá Luis, mucha suerte.