El Espanyol afronta este viernes su primer partido de Liga en 2019, y lo hace con la única intención de lograr una victoria que rompa la malísima racha de seis partidos consecutivos perdiendo en la competición liguera. No es un partido a vida o muerte, pero es lo más parecido a uno de ese tipo.

La plantilla cree en en la idea de juego implantada por Rubi, todos los jugadores la han defendido a capa y espada, pero esta debe ser refrendada con puntos y pocos entrenadores aguantarían siete derrotas consecutivas, su cargo no corre peligro hoy, pero precisa de una victoria para que no se tambalee.

El Espanyol no podrá contar ante el Leganés con Esteban Granero que vio la quinta amarilla en el Wanda Metropolitano, su lugar en el once todo apunta que lo ocupará Óscar Melendo, por lo demás se esperan pocas novedades en el once inicial de Rubi. El míster espanyolista dará la lista de convocados este mismo viernes, después de una suave sesión de entrenamiento en el RCDE Stadium.

Naldo durante una acción del partido del curso pasado ante el Leganés

Los madrileños llegan a Barcelona acumulando nueve partidos seguidos sin perder, entre Liga y Copa. Además ayer presentaron a Martin Braithwaite, internacional danés del Middlesbrough, que llega cedido a Butarque hasta final de temporada. Cuenta con el apoyo total de Pellegrino, que ya lo ha convocado para el partido de esta noche.

El Espanyol afronta esta noche lo más parecido a una final, una victoria sería balsámica para un equipo que necesita recobrar la confianza pérdida en los últimos partidos del año, la confianza en el proyecto de Rubi es total, pero se necesitan puntos para apuntalarla.

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