El Espanyol debe aprender a desconectar de la Liga cuando toca jugar Europa League, focalizar la competición que tiene delante para sacar el máximo rendimiento en cada partido.

La imagen de los hombres de Machín ha salido mermada de la última semana, pero, como dijo ayer el propio técnico en rueda de prensa: “muchos matarían por jugar la Europa League”. La situación es complicada en liga, pero no hay que desprestigiar la Europa League, han sido doce largos años para volver y ahora mismo el Espanyol tiene un 11% de probabilidades de clasificarse virtualmente para los dieciseisavos de final de la Europa League.

Para ello, el Espanyol deberá ganar en la que será la quinta gran noche europea del RCDE Stadium, en la primera visita del Ludogorets a Barcelona; de conseguirlo, seguiría con la positiva racha de resultados también en casa, dónde los blanquiazules no pierden un partido de competición europea jugando como local desde el 23 de febrero de 2006. En esa ocasión, los hombres de Miguel Ángel Lotina perdieron en Montjuic por 0-3 contra el Schalke 04 alemán en los dieciseisavos de final de la temporada 2006/07.

El árbitro del partido será el francés François Letexier, dirigirá por primera vez un partido del Espanyol a su vez que, se convertirá en el noveno árbitro del país hexagonal que dirija un partido europeo. Hasta el momento el balance para el Espanyol es de seis victorias y solo dos derrotas. Hay que pensar y jugar en Europa.