Nacida en junio de 1935, Maria, era querida por todo el mundo que coincidió trabajando con ella para el Espanyol. Su dedicación al club ha sido un ejemplo para todos. Era capaz de estar horas y horas ordenando papeles y demás tareas burocráticas, hasta que se jubiló el 30 de junio de 2005.

María, la tercera de las tres hijas de Tin Bosch, nació en Sarrià, en el ‘Xalet’ que ocupaba el Gol Sur del viejo estadio, que funcionaba como residencia de futbolistas y de vivienda para su familia. El club ha expresado sus condolencias.


Estuvo a las órdenes de todos los directivos que han pasado por el Espanyol durante estos 42 años de los presidentes José Fusté, Juan Vila Reyes, Manuel Meler, Antonio Baró, Julio Pardo, Francisco Perelló y Daniel Sánchez Llibre.

Tras la muerte de Maria Bosch el Espanyol despide a una persona entregada a los colores blanquiazules, que se tomó su trabajo como si se tratara de su familia. Maria fue junto a Fernando Molinos, director general por aquel entonces, la última persona que abandonó el campo de Sarrià antes de su demolición en 1997.