La llegada de Chen Yansheng al Espanyol supuso una inyección de moral brutal para toda la parroquia espanyolista, la ilusión por fin de poder ver a nuestro club hacer cosas importantes, luchar por metas que antes eran simplemente un sueño. Quien no recuerda la rueda de prensa de presentación ante la sociedad blanquiazul, donde el máximo dirigente perico prometió la clasificación para la Liga de Campeones en su tercera temporada.

Esas primeras ilusiones se vieron frenadas en el aspecto deportivo, el gobierno chino restringió la inversión china fuera del país y Chen Yansheng tuvo que replantear su plan para el Espanyol. Decisiones arriesgadas, como la llegada de Roger Guasch, se ha demostrado a día de hoy que fueron un acierto, la profesionalización de todas las esferas del club nos hace recoger a día de hoy los frutos de aquellas decisiones que buena parte de la grada perica no entendió. Nadie se acuerda estos días si los que llegaron al Espanyol tienen ADN perico desde la cuna, y eso se debe en buena parte a que son profesionales que están haciendo grande a nuestro club.

Chen Yansheng en la tienda de las Ramblas

El fútbol es ilusión y basta ver el altísimo ritmo en el proceso de renovación de abonos para palpar que la hinchada blanquiazul siente que algo ha cambiado, siente a su club vivo y con las ganas y el empuje suficiente para colarse entre los grandes de Laliga. Desde mañana podremos disfrutar de una tienda en el corazón de Barcelona, un detalle para nada menor. El próximo miércoles echará a andar el proyecto de David Gallego y pronto la pelota empezara a rodar en Europa. El Espanyol se nos hace grande, crece como club, lo que tantos años veníamos rogando, lo tenemos ya aquí, tengamos paciencia, confianza y dejemos trabajar a los profesionales que nos han traído hasta aquí.

Y por último, seamos agradecidos a los que apostaron por nuestro Espanyol cuando nadie daba un céntimo por nosotros: Gracias Chen Yansheng.