16 de marzo de 2007. El Espanyol se presentaba en Glasgow sin haber perdido ningún partido en todo el torneo. La Copa de la UEFA estaba en juego y el Sevilla era el rival a batir. Por segunda vez, los periquitos no pudieron levantar la copa y cumplir su sueño. Hoy se cumplen 10 años de aquel fatídico día en el que los blanquiazules se quedaron a las puertas de la gloria.

Orgullo Perico

Los cerca de 14.000 aficionados blanquiauzles que se habían desplazado a Hampden Park vieron como se les escapaba una oportunidad de oro. Sin embargo, mientras los sevillanos celebraban su victoria, de las gargantas pericas solo salían gritos de orgullo para sus jugadores. Aunque las lágrimas no pudieron ocultar la decepción por no haber conseguido la victoria.

Raúl Tamudo, uno de los protagonistas de aquel día todavía no ha podido ver las imágenes de lo que sucedió, ha reconocido en L’Esportiu. “Diez años después, todavía no he vuelto a ver aquella final, no me trae buenos recuerdos. Cuando salen imágenes no las miro, ya que es muy doloroso ver como un grupo de jugadores que se dejan la vida en un partido como aquel no tienen recompensa” ha asegurado.

Recibimiento de héroes

Cuando se pierde una final y más si es en la lotería de los penaltis, la vuelta a casa se convierte en una experiencia inolvidable. Los jugadores que aquel día estuvieron sobre el césped y vieron que la copa se les escurría entre los dedos no han podido olvidar el recibimiento que su afición les brindó un día después de la derrota.

La entrada al estadio en Montjuic la ocupaba unas 3.000 personas que quisieron homenajear a los chicos de Ernesto Valverde. Y fueron recibidos al grito de “Campeones, campeones“, a pesar de haber perdido la final. “Ahora más que nunca, mágico Espanyol” o “Ésta es si señor, la afición del Espanyol” fueron algunas de las consignas que más se repitieron y que hizo que los jugadores estallasen en lágrimas ente el apoyo incondicional de los suyos.

La lotería de los penaltis condenó a los pericos que no perdió ni un solo encuentro en el campeonato. Los jugadores de aquel día pasaron a ser héroes

Los protagonistas han relatado en el periódico catalán cómo se sintieron. “Había gente por todas partes. Se nos escaparon las lágrimas a todos. Yo no suelo emocionarme mucho, pero ese día lloré como un niño“, ha admitido Dani. “Aún hoy se me pone la piel de gallina cuando lo recuerdo. El sentimiento blanquiazul azul se hizo más fuerte ese día”, ha dicho Gorka.

“Era como haber perdido un ser querido. Esto no había pasado nunca. Llegar a Montjuïc y ver toda esa gente … primero no nos lo esperábamos y luego te reconforta. Me ayudaron a levantarme de unos de los momentos más difíciles de mi carrera“, ha reconocido Luis García.

Tamudo consuela a Luis García en Montjuic

Estaba muy tocado, hundido. Aquel recibimiento fue uno de esos gestos que te alegran la vida”, ha recordado Moisés. “Nos recibieron como campeones. No sólo en Montjuïc, sino también en el aeropuerto. Esta es la diferencia entre el Espanyol y el resto de equipos“, ha apuntado N’Kono.

Los penaltis

Paró Palop. Y así hasta en 3 ocasiones. Fue el verdugo de aquella noche y ya era la segunda vez que el Espanyol se quedaba a las puertas de lograr alzarse con la Copa, otra vez, como en Leverkusen.

De poco sirvió tener un impecable historial hasta la final. Tras una primera fase inmaculada vendría el 0-2 ante el Ajax y el uno a cero al Austria de Viena. En dieciseisavos cayó el Livorno 2-1 y 2-0. En octavos goleada 4-0 al Maccabi Haifa tras el empate sin goles de la ida. Los cuartos se resolvieron con un 3 a 2 al Benfica y las tablas sin tantos en Lisboa. Y las semis se iniciaron arrasando al Werder Bremen (3-0) y controlando en la vuelta, triunfando 1-2.

Solo Palop se interpuso en la conquista de la Copa de la UEFA de 2007. Ahora, diez años después, el equipo vuelve a ilusionar y buscará confeccionar una plantilla para que el año que viene la marea blanc i blau pueda disfrutar otra vez de la competición internacional. Y tal vez, en esta ocasión, Europa les devuelva por fin el titulo que les debe.

Ficha técnica

Espanyol: Gorka; Zabaleta, Jarque, Torrejón, David García; Moisés Hurtado, De la Peña (Jonatas, m.87); Rufete (Pandiani, m.56), Riera, Luis García y Tamudo (Lacruz, m.72).

Sevilla: Palop; Daniel Alves, Javi Navarro, Dragutinovic, Puerta; Martí, Poulsen, Maresca (Jesús Navas, m.46), Adriano (Renato, m.76); Kanouté y Luis Fabiano (Kerzhakov, m.64).

Goles: 0-1, M.18: Adriano. 1-1, M.28: Riera. 1-2, M.105: Kanouté. 2-2, M.116: Jonatas.
Penaltis: Kanouté (SEV): marca. (1-0) | Luis García (ESP): para Palop. (1-0) | Dragutinovic (SEV): marca. (2-0) | Pandiani (ESP): marca. (2-1) | Alves (SEV): falla. (2-1) | Jonatas (ESP): para Palop. (2-1)| Puerta (SEV): marca. (3-1) | Torrejón (ESP): para Palop. (3-1)

Árbitro: Massimo Busacca (Suiza). Expulsó por doble amarilla al espanyolista Moisés Hurtado (12′ y 68′). También amonestó a los sevillistas Luis Fabiano (62′), Kanouté (81′) y Puerta (115′).

Estas son algunas de las imágenes que dejó la final y que el Espanyol ha compartido con sus aficionados aquí.