Dentro del repaso que estamos dando estos días de confinamiento a la historia del Espanyol no podía quedarse fuera uno de los jugadores que despierta más admiración entre la afición perica. El gran Luis García, que militó en el club perico desde la temporada 2005 hasta las 2011.

Nada más llegar al club, el asturiano conectó de forma extraordinaria con la grada perica, y con el significado de ser perico en Cataluña. Sin lugar a dudas el que fuera 10 perico es uno de los jugadores más queridos del RCDE Stadium y tiene un puesto reservado en el banquillo espanyolista para un futuro no muy lejano.