Este viernes podemos leer una más que interesante entrevista al que fuera hasta hace poco director deportivo del Espanyol, Jordi Lardín, en el diario ARA, y de la cual nos hacemos eco en Voz Perica, el de Esparraguera sigue sin entender todavía a día de hoy su cese en el Espanyol, que se produjo a la vez con el de Quique Sánchez Flores.

“Es una decisión del club que no he entendido. La respeto pero no la entiendo, porque Quique, que es el entrenador que tuve en todo momento, no fue puesto por mí, si no por Ángel Gómez. Mi trabajo era ayudar al máximo al entrenador que teníamos en todo momento, dándole mi opinión e intentando que estuviera lo más cómodo posible para poder rendir al máximo. Los resultados de la temporada eran los previstos. El primer equipo acabó undécimo y el filial, que también era responsabilidad mía, subió. Por tanto, no se puede justificar el cese por los resultados, no hay ningún motivo. Otra cosa es que mi trabajo gustara más o menos, pero por resultados no puede ser“, afirma Lardín asegurando que los motivos de su cese no fueron motivados por temas deportivos.

El de Esparraguera asume su parte de culpa por los resultados de la pasada temporada, pero mira también hacía la plantilla, y les lanza un claro mensaje, “tengo clarísimo que soy responsable de la llegada de los jugadores del curso 2017-18. Pero no me puedo hacer responsable de los del 2016-17, a excepción de las renovaciones de Roca, Melendo, Aarón y Navarro, que sí son responsabilidad mía. Había una buena plantilla, pero creo que no estuvimos al nivel hasta los últimos partidos de Liga. Hubo jugadores que no estuvieron al nivel en toda la temporada, y eso pasó factura. Es lo que normalmente pasa, que los jugadores pasan de puntillas siempre y no son nunca responsables de una temporada, sino de partidos, y al final a quien se evalúa es siempre el entrenador o el director deportivo. Asumo mi responsabilidad y mis errores, que he tenido como todo el mundo, pero creo que cada uno debe asumir sus cosas”, señala Jordi Lardín.

El ex director deportivo desvela que el Espanyol tenía atados a Ever Banega, Raúl Albiol, Borja Valero y Mariano, “los jugadores, todos querían venir aquí. Estaba todo hablado y cerrado. Pero a la hora de la verdad no teníamos capacidad económica para llevarlos, así que optamos por intentar llevar otros jugadores que no tuvieran estos valores, pero que pudieran dar un resultado óptimo durante la temporada”, afirma Lardín.

El de Espararraguera considera que Chen se ha equivocado al no rodearse de gente de fútbol es un círculo de confianza, “por el hecho de no ser un hombre de fútbol, ​​debería haberse rodeado de gente de fútbol. Creo que se equivocó y se ha equivocado a la hora de rodearse de gente que no siempre da opiniones positivas. La gente que está en el entorno de Chen no conoce el fútbol, ​​un mundo que no es cualquier empresa“, señala un Jordi Lardín que además deja claro que no se siente dolido con nadie del club por su salida.

Apuesta porque el equipo hará una buena temporada, los dos fichajes que ha abordado el club le parece que mejoran la plantilla, a la cual ve un poco descompensada, pero con todo y eso apuesta por un buen año, “creo que Borja es un delantero centro goleador, siempre ha marcado goles. Cuando ha jugado en 2ªB y 2aA siempre es importante. Y Rosales es una gran incorporación, un lateral derecho muy largo, rápido, fuerte, agresivo, creo que tapará que pueda crecer Pipa, pero es un jugador que mejora. La plantilla es buena. Creo que descompensada, pero hay jugadores que tienen que dar mucho todavía, que no han dado hasta ahora y que han de estallar. La temporada será buena“, afirma Lardín.

Por último Lardín muestra su alegría por el final de temporada que hizo David Gallego, del cual asegura que, “se merecía seguir, lo que no quita que Rubi sea un buen entrenador, con buenas ideas y que ojalá haga disfrutar a la gente”, y cree que el cese de Quique a cinco jornadas del final de Liga fue un error, “si la rescisión se llega a hacer en enero, cuando llegó la oferta de Inglaterra, todo habría sido mucho más normal. En las últimas jornadas creo que era mucho mejor agotar el contrato con Quique y negociar después una salida. Nos habría ahorrado un poco más”, concluye Lardín.