José María Calzón no seguirá ejerciendo de delegado del Espanyol, tras 40 años de dedicación al cargo se “jubila” aunque seguirá trabajando para el club que lleva en el corazón. El club hacía publica la lista de personas que formarán el cuerpo técnico de David Gallego y el puesto de delegado era ocupado por Guillem Calzón, que es hijo de José María, y que ya ejercía el cargo desde el incidente de Girona.

Seguirá controlando todas las estadísticas de la primera plantilla así como el tema de tarjetas de la primera plantilla manteniendo sus contactos con la Federación. A título anecdótico cabe destacar que el Barça quiso ficharlo hasta en dos ocasiones. El siempre dijo por supuesto que no.