Poder hablar con una estrella del fútbol no es comparable a hacerlo con un hombre como José María Calzón (Somiedo, 02/10/1945); no marca goles, ni asiste, pero su trabajo dentro del Espanyol ha sido tan importante como los que marcan y asisten. Calzón es un hombre que ha vivido prácticamente la mitad de la historia del club, desde dentro. Trabajando en el Espanyol desde mediados de los setenta ha vivido todo tipo de experiencias como delegado del primer equipo: descensos, títulos, finales europeas, tres estadios, la muerte de Dani Jarque… Ahora, Calzón ha dado un paso al lado y en Voz Perica, hemos aprovechado para encontrarnos con él, sentarnos en su despacho y mantener una interesantísima conversación.

Sabe señor Calzón, podría hacerle muchas preguntas, pero sería más interesante que usted escribiera un libro contando lo que usted a vivido en el Espanyol.

Si… Me lo han insinuado varias personas… Pero ¿qué explicas? Si ha habido cosas raras y las explicas te van ha decir que porqué no se explicó en su día y al final, contar cosas a toro pasado creo que está fuera de tiempo.

Porque usted lleva ligado con el Espanyol desde finales de los setenta, ¿no? ¿Como empezó su vínculo con el Espanyol?

Fijo en plantilla llevo trabajando en el Espanyol desde el año 79, cuarenta años, aunque yo empecé a hacer cosas con el Espanyol en verano del 69. Después de descender, vinieron a verme para que les llevara el tema de viajes y yo era quién llevaba ese tema. Entonces, cuándo entro José Emilio Santamaría me dijo si podía ir por las tardes a trabajar al Espanyol, era un pluriempleado. Por la mañana estaba en la agencia de viajes y por la tarde me iba al Espanyol.

Desde el 69, usted lleva en el club cincuenta años de 119 que tiene el club, prácticamente podríamos decir que ha vivido usted media vida del Espanyol: Dos descensos, dos finales europeas, dos títulos coperos, tres estadios, un centenario… Ha vivido mucho.

También estuve en la comida del 75 aniversario que se dio a los empleados y a los jugadores que se hizo en el Princesa Sofía. No era empleado fijo en ese momento, pero como colaboraba también me invitaron a la comida y los festejos para la celebración del aniversario.

¿Sabe cuántos partidos oficiales ha presenciado con el primer equipo del Espanyol? Alrededor de 1500 partidos.

No lo tenía contado, pero suponía que eran mil y pico. Si empezáramos a contar amistosos y torneos sería una barbaridad. Y eso que no somos un equipo que hayamos disputado demasiados partidos de Copa del Rey o competición europea, si no la verdad es que serían muchas, pero con todo esto, estoy satisfecho.

¿Tenía ganas de dar un paso al lado y dejar paso a la nueva generación?

No… A ver, los años no pasan en valde y al final por cosas de la vida uno tiene que saber cuándo tomar decisiones. El club nunca me ha dicho que lo deje, yo sigo trabajando en el club a nivel de papeleo y en casa hago de delegado de campo y sigo teniendo relación con los colegiados, pero, el delgado de equipo lo he dejado de hacer porqué ya no podía. Ten en cuenta que son cuarenta años y el cuerpo humano necesita un poco de descanso.

¿Esta decisión tuvo algo que ver con el incidente sucedido el año pasado en Montilivi?

No, no, para nada. Tengo que decir que el club desde el primer momento me apoyó porqué fue un caso aislado, en cuarenta años nunca he sido amonestado o expulsado de un partido. Aquello fue un fallo humano que puede tener cualquiera en un momento dado pero que también se sacó la frase de órbita. Al final se dijo una vez en caliente, pero ni se le repitió ni se le dijo más veces y yo, me disculpé.

José María Calzón en su despacho en el RCDE Stadium

Usted a vivido buenos y malos momentos en el Espanyol, pero supongo que los que mejor recuerda son los buenos.

Hombre, la verdad es que los hay muy buenos. Aunque se hayan perdido dos finales de la UEFA, conseguimos llegar hasta allí y lo hicimos superando grandes equipos históricos, sobre todo en la primera final. En la otra UEFA guardo buen recuerdo, pero sobre todo porqué se acabó ese torneo y no perdimos ningún partido. Son recuerdo buenos. Lo que pasa es que, momentos malos hay uno -el fallecimiento de Dani Jarque- y empaña todo lo demás.

El fatídico día de Dani Jarque le tocó vivirlo muy de cerca, ¿qué recuerda de ese día?

Es verdad que quién más lo vivió de cerca fui yo. Corominas me llamó comentándome que la mujer de Dani le había llamado diciéndole que Jarque no contestaba al teléfono y yo, llamé a Moisés para que fuera a ver que pasaba en el tiempo que nosotros llegábamos al hotel. Entre que llega Moi a la habitación y llegamos nosotros pasaron seis-siete minutos y a partir de ahí ya me tuve que quedar en la habitación con la policía, médicos y demás. Y, además, al final me tuve que quedar tres días más para solucionar todo el papeleo y poder traer el cuerpo a Barcelona, que en eso hay que decir que la embajada en Roma se comportó maravillosamente.

Ha vivido muchas cosas, pero también ha compartido mucho, con jugadores y entrenadores. ¿De cuáles guardas mejor recuerdo?

Con todos me llevé muy bien y de todos guardo muy buen recuerdo; ahora, hay dos o tres que les tienes más cariño por el tiempo que compartiste. Por ejemplo, con Santamaría estuvimos juntos siete años y a día de hoy seguimos teniendo buena relación. También con Javier Clemente, somos muy amigos, es raro que no nos veamos una vez al mes. Y luego, la gente de la casa como Paco Flores, Sergio González o Tintín Márquez, son muchos años, ya que ellos también fueron jugadores y después entrenadores.

Hablando de Clemente. En la temporada 86/87 el Espanyol saltó al Camp Nou vestido de blanco. ¿Eso fue una provocación por parte de Clemente?

(Se ríe) Si, lo recuerdo. Eso Javier lo hizo para tocar las narices al Barça y dijo, a ver si así les hacemos que les entre un poco de miedo… Pero no, no hubo manera -El Espanyol perdió ese derbi por 1-0-.

¿Javier Clemente es quizá el más peculiar de todos?

Es su manera de ser. Una vez le conoces es totalmente diferente a lo que ve la gente, pero si es su manera de ser. No sabe estar callado y eso muchas veces le ha matado.

Igual que el Espanyol, usted ha pasado también por tres estadios. ¿Como recuerda el último partido vivido en Sarrià?

Lo recuerdo bien, además, Don Balón me hizo una foto ese día y la tengo por aquí. Cualquiera que haya estado o vivido lo que era Sarrià, sabrá que no habrá ningún campo que se asemeje a lo que era Sarrià. Ni Montjuic ni este (RCDE Stadium) tienen lo que tenía Sarrià. No sé si es porqué que era un campo antiguo, si era porqué estaba en el centro de Barcelona o porqué los inicios como perico fueron ahí, los recuerdos… Sarrià era especial.

Y en cambio Montjuic, era lo opuesto a Sarrià: Grande, frío, las pistas de atletismo…

Si, pero si analizas los años de Montjuic verás que fueron los años de más éxito del club. Al final equipos como el Bayern de Munich o la Lazio también tenían la pista de atletismo alrededor del campo. Yo creo que en Montjuic nos faltó un poco más de cariño por parte del ayuntamiento en no haberlo cedido totalmente del club, porqué ahí por desgracia dependíamos de BSM. Entonces cualquier cosa era: BSM. Un festival, BSM. Los beneficios de publicidad, BSM. Ahí al Espanyol le entraba muy poco dinero, si hubiera sido al revés, gestionarlo nosotros con la condición de dejar unas fechas libres para festivales o lo que sea, a parte, con una cuota más baja de la que se pagaba, hubiera sido todo totalmente diferente.

Sarrià, Montjuic y RCDE Stadium. Un estadio precioso, pero que de momento no se ha conseguido ningún éxito reseñable y encima, Sánchez Llibre dijo que se arrepintió de hacer el estadio.

Hombre, es que nos hipotecamos y nos endeudamos mucho y por eso se tuvo que recurrir a Mr. Chen, la verdad es que nos echó un cable enorme. Ha sido salvador, nos ha dado una vida y una tranquilidad que no teníamos. No obstante, hay que ir pasito a pasito y no porqué haya llegado Mr. Chen ya vamos a ganarlo todo. Pero, ya el equipo ha tenido una mejoría enorme, ya estamos en Europa y, llevando las cosas como se están llevando yo creo que el Espanyol puede llegar a grandes metas.

¿Tiene que sufrir el aficionado del Espanyol en que Mr. Chen puede levantarse un día y decir que no quiere el Espanyol y se lo saque de encima?

Nos puede pasar, pero no creo que lo haga; le va gustando esto del fútbol. Cuando entró no tenía mucha noción de que era esto y ahora ya sabe como va el tema, el fútbol, la afición le grita su nombre y le va cogiendo el gustillo.

Personalmente, ¿qué cree usted que podemos vivir esta temporada en el ámbito deportivo?

Es una temporada difícil. La UEFA te mata porque tienes que jugar un jueves, con lo que conlleva un día menos de descanso y para preparar el partido. Por ejemplo: la primera semana de octubre vamos a Moscú, ¿cuándo acabe el partido el equipo que debe hacer? ¿Volver a Barcelona o volar directamente a Palma donde se juega el Domingo? Llegas el viernes después de cinco horas de viaje, por lo que solo tienes el sábado para preparar el partido. Puedes hacer rotaciones, pero, hay jugadores que son imprescindibles. Hasta que el equipo no se acostumbre vamos a sufrir un poco y nos va a pasar factura, bueno, nos está pasando factura.

¿Y eso cree que repercute en la confianza depositada en David Gallego?

Nosotros tenemos la costumbre de que cuando alguien hace las cosas bien o muy bien los ponemos muy arriba y, cuando hace algo mal los bajamos de golpe; entonces, solo lleva tres partidos de liga y hay que darle una confianza al míster. Yo creo que poner en duda al entrenador ahora no es justo.

Para acabar, cuénteme, ¿qué pasó en el parquin de Balaídos la temporada 2012/13 con Mateu Lahoz?

(Se ríe) En los últimos partidos de liga nos hacen hacer unas reuniones en los que hay los delegados de los dos equipos y el cuerpo arbitral. Nos hacen ir al campo a revisar que estén las porterías de repuesto, que funcionen las luces, que si el riego. Antes de ir al estadio nos encontramos con el delegado del Celta y el jefe de seguridad del estadio y nos fuimos a tomar un café. Cuando volvimos al estadio estaba Mateu Lahoz y en broma le dije: “No sé para que has venido si ya lo hemos pactado todo.”. Pero, Mateu Lahoz reflejó eso en el acta porqué dice que había una cámara de televisión al lado.