Los compañeros de SPORT cuentan que José María Calzón una vez finalizado el partido de Montilivi trató de disculparse con Sanneh, pero este no quiso aceptar sus disculpas, hasta el momento el delegado del primer equipo mantiene un prudente silencio sobre lo sucedido, siendo evidente que cometió un error, hay que dejar muy claro que no es ningún racista, ya que ha mantenido una excelente relación con jugadores como Kameni, que lo considera su segundo padre o con N’Kono o Samuel Eto’o.

Durante estos días el Espanyol está siendo portada de muchas tertulias deportivas por esta desafortunada reacción de José María Calzón, lamentablemente los mismos que silencian nuestros éxitos deportivos y sociales estos días curiosamente derraman ríos de tinta sobre este desagradable asunto.