Este lunes hemos querido hablar con José María Piera, reconocido publicista y más reconocido todavía, si cabe, espanyolista. Es un vivero de experiencias en blanquiazul, nada más estar cinco minutos con el te das cuenta de su pasión por todo lo blanquiazul, pura pasión perica.

  • ¿Cuales son tus primeros recuerdos como perico?

Tengo una memoria pésima y, a diferencia de otros que recuerdan el primer día que su padre o un familiar les llevó a Sarriá, mi primer recuerdo realmente fijado en mi memoria es uno que, casualmente, tiene algo que ver con mi profesión pues años después lo vi convertido en exitoso anuncio del Atlético de Madrid. En su caso un niño, en el asiento posterior de un coche, preguntaba a su padre “Papá, ¿por qué somos del Aleti”?

Yo viví exactamente esa misma situación pero con mi madre y en la bañera de un cuarto de baño; desconozco qué edad tenía pero debía ser bastante pequeño porque ella me estaba bañando cuando, llorando (esa es la mayor diferencia con el anuncio del Aleti) le pregunté que por qué éramos del Español (así se escribía entonces). Mi memoria, poco fiable, me dice que yo tenía clarísimo que era perico – como si fuera una cuestión genética, irremediable – y que eso era algo imposible de cambiar. Quizás, deseoso de alguna victoria de relumbrón, lloraba por eso…

  • ¿Como se puede explicar a alguien de fuera de Barcelona el sentimiento perico?

Con la incontestable fuerza – y en muchísimos casos admiración – que tienen nuestros vecinos culés, resulta casi imposible hacerlo si el contexto es el de una conversación muy breve. Pero cuando te dan cinco minutos para explicarte y les cuentas la omnipresencia de lo blaugrana en nuestra sociedad, el daño que han hecho al deporte catalán queriendo acapararlo todo y, sobre todo, que somos la resistencia frente a algo tan empobrecedor para la sociedad como es el pensamiento único y que ser perico forja un carácter mucho más preparado para afrontar las vicisitudes por donde te lleve la vida y no una especie de burbuja artificial donde el éxito y la victoria es casi condición sine qua non, empiezan a entenderte. Yo tengo clarísimo por qué. Y por eso estoy encantado que mis dos hijas y mi hijo sean también pericas y perico.

  • ¿Peca el espanyolismo en exceso de victimismo?

Desde el colegio, cualquier perico ha sufrido en infinidad de ocasiones esa abrumadora, empobrecedora y excesiva presencia de “los otros” en todos los ámbitos de nuestras vidas. Te enseñan en párvulos a cantar el himno del Barça (esto le pasó a mi hijo Pepe en su parvulario y la Directora del mismo – muy buena amiga por cierto – aún no acaba de entender del todo por qué le pedí que, salvo que les enseñaran a todos a cantar también el himno del Espanyol, castigara a mi hijo fuera de clase si persistían en querer adoctrinar niños. Escuchas como los locutores de una cadena pública de radio (que pagamos todos con nuestros impuestos) en los derbies gritan hasta la extenuación un gol del Barça y reciben con una tremenda frialdad los nuestros. Te pasan mil y una anécdotas de este tipo. Por eso creo que es disculpable que sintamos eso. Dicho esto, creo que en ocasiones tenemos la piel demasiado fina y nos iría mejor ser un poco más fríos y racionales en nuestras respuestas ante determinadas conductas.

  • Como reconocido publicista ¿Que campaña de socios del club te ha llenado más?

Ha habido varias buenas. El famoso periquito que daba toques de balón con gran habilidad que hicieron los de DDB; la “meravellosa minoria” del amigo César García donde elogiaba, por ejemplo, a los poetas, ha habido varias que me parecen sobresalientes.

Pero la que tengo más fijada en mi memoria era una muy conceptual que, fue spot de TV, anuncio de prensa y muchas más cosas pero, sobre todo, cristalizó en un adhesivo de esos que te ponías en el coche. Emulaba (por no decir copiaba) la célebre I Love NY de Milton Glaser. Y decía Yo, cantera. Con el escudo del RCD Español entre las dos palabras, igual que el corazón de Milton Glaser entre la I y el acrónimo de la ciudad de Nueva York.

  • ¿Cual es tu mejor recuerdo como perico?

Tengo muchos y buenos recuerdos. Los dos más grandes, el éxtasis de Mestalla, 60 años después, donde llegamos varias generaciones de familiares y amigos en dos autocares y ya te puedes imaginar cómo acabó eso después del reglamentario baño de lágrimas de alegría y los abrazos colectivos. Y la semifinal de la UEFA del 87/88. Tuve el privilegio de vivirla como Directivo del Club y me encargaron trabajar todo el ambiente previo y el calentamiento de esa semifinal. Modestia aparte, creo que hicimos un muy buen trabajo con el recientemente fallecido Juan Segura Palomares y pudimos disfrutar de una noche mágica. Nunca había visto tan bonito Sarriá.

Los jugadores del Espanyol celebran un gol durante la UEFA del 88
  • ¿Y el peor?

También tengo muchos malos recuerdos. La tristeza infinita de esa capilla ardiente en Cornellá – Prat donde miles de pericos acudimos a decir adiós a nuestro capitán tras su súbita muerte. Algunas derrotas muy dolorosas, como la de Leverkusen. Y, los descensos, especialmente el que se consumó en el Luis Sitjar de Mallorca. Aún recuerdo como se me saltaban las lágrimas mientras bajaba las escaleras del estadio para dirigirme al vestuario a estar ahí, al lado de unos jugadores que estaban tan o más hundidos que yo. Qué triste…

  • ¿Crees que se reanudara la competición tras este parón por la crisis santiaria del coronavirus?

No tengo ninguna bola de cristal para darte una respuesta basada en datos científicos o probables. Pero si el confinamiento finaliza a primeros de mayo y, como todo parece indicar, la vida vuelve poco a poco a la normalidad, me parecería un despropósito reanudar la competición. Creo que sería más prudente decretar que este año como no válido y, para compensar alguna situación injusta (por ejemplo los no ascensos a primera) hacer subir a los dos que ocupan posición de ascenso y que el año próximo bajen cinco. Pero de los estamentos federativos y de la LFP se puede esperar cualquier cosa. Desde irte a celebrar Supercopas a un país como Arabia Saudí o programar partidos viernes y lunes noche echando a los niños del fútbol para conseguir unos pocos euros más. A ver.

  • En caso de que la pelota vuelva a rodar ¿Crees que el Espanyol tiene opciones de salvarse?

En mi opinión, las últimas derrotas, sobre todo la que sufrimos frente al Valladolid, supusieron un torpedo en toda la línea de flotación de ese buque llamado permanencia. Y la cosa está muy muy muy complicada. Pero opciones, haberlas, haylas y si se juega, habrá que apurarlas. Por mi parte, ahí estaré apoyando hasta el último segundo para que se consiga el único objetivo que nos resta esta temporada.