El Espanyol con la operación que anunció el vicepresidente del club, Carlos García Pont, de ampliación de capital en 50 millones de euros da un salto cualitativo muy importante en Laliga, lo que le sitúa su deuda actual en unos 40 millones de euros, algo totalmente impensable hace unos años. Cabe recordar que los números que se encuentra Chen Yansheng cuando llega al club reflejan una deuda de 180 millones de euros.

El presidente chino llegó con la promesa de colocar al club en Champions en tres años, pero se encontró con las restricciones impuestas por el gobierno del país asiático de poner coto a las inversiones en juegos de ocio fuera de sus fronteras. Algo que llevó a otros magnates chinos a deshacerse de clubes que habían comprado. En cambio Chen Yansheng opto por tener paciencia y trazar un plan de reducir deuda y “ganarse” al gobierno de su país a través de tres líneas básicas.

La primera como hemos dicho ir reduciendo deuda, para demostrar lo atractivo y la solidez del proyecto del Espanyol. La segunda colaborar con el gobierno chino a la hora de potenciar el fútbol en su país, el club ha ido abriendo distintas academias de fútbol en China, y lo tercero y que podríamos calificar como línea estrella la llegada de Wu Lei al Espanyol el pasado mes de enero. De esta manera Chen Yansheng logra “seducir” al presidente chino, Xi Jinping, un amante del fútbol, que valora los esfuerzos del Espanyol y encuentra la colaboración necesaria del club para popularizar el deporte rey en su país.

Todo ello hace que el gobierno chino sea más flexible con el proyecto de Chen Yansheng, un hombre que tuvo la paciencia necesaria que otros no tuvieron y que cocino su proyecto en el Espanyol a fuego lento para llegar al día de hoy con la ilusión de poder empezar a pensar en grande.