El Valencia había sonado con fuerza como posible destino del Valencia de Marcelino que buscaba un delantero para su nuevo proyecto deportivo. Desde la capital del Turia dos nombres sonaban con fuerza el de Maxi Gómez, primera opción de los de Mestalla y como segundo recurso estaba Borja Iglesias.

Finalmente el uruguayo ha ganado la partida y los valencianistas han cerrado prácticamente un acuerdo con el Celta, al que pagarán 14.5 millones de euros por el delantero más la vuelta de Santi Mina a Balaídos y la cesión por dos temporadas con opción de compra de Saénz.

Por lo que al “panda” se le cierra la puerta de Mestalla y le quedaría al menos hasta el momento la del Betis de Rubi, que es realmente la oferta que tenía y tiene en firme sobre la mesa y con la que ha llegado a un acuerdo a falta del entente entre clubes.