El pasado 27 de febrero el Espanyol jugó su último partido europeo, logrando una estéril victoria contra el Wolverhampton por 3-2, que de nada sirvió después de la contundente derrota cosechada en Inglaterra, donde los de Abelardo cayeron por 4-0.

Este último partido europeo de los pericos ha dejado una advertencia de la UEFA, por la poca distancia de separación entre ambas aficiones. Cabe recordar que aquel día unos 4.000 fanáticos de los Wolves estuvieron en el RCDE Stadium y también destacar que se produjeron diversos incidentes en el estadio, donde incluso tuvieron que actuar los Mossos.

Como curiosidad destacar también que el Wolverhampton ha sido multado con 10.000 euros por salir tarde al terreno de juego.