El partido del pasado sábado frente al Alavés, no solo fue una victoria para el Espanyol, también lo fue para su delantero Leo Baptistao. Volvía a los terrenos de juego tras estar 4 meses lesionado por culpa de una talalgia que derivo en una tendinopatía. Su último partido había sido el 11 de diciembre frente al Sporting.

La sonrisa de Leo Baptistao

El brasileño vuelve a sonreír, pero sobre todo, vuelve a sentirse un jugador de fútbol “tenía muchas ganas de volver a jugar, más que de marcar gol” ha asegurado en rueda de prensa. No obstante, y a pesar de la gravedad de su lesión, ha comentado que “en ningún momento llegué a pensar que la temporada se había terminado para mí. Estaba tranquilo. No quise acelerar la recuperación, queríamos ir poco a poco para no precipitarnos”.

Leo Baptistao se muestra feliz por su vuelta a los terrenos de juego. Asegura que su equipo no le ha echado de menos durante los 4 meses de su lesión.

Al mismo tiempo, el punta ha demostrado su humildad al asegurar que el equipo “hizo un gran trabajo y no creo que me hayan echado mucho en falta. Yo no superaría lo que han hecho mis compañeros” se ha atrevido a decir el delantero. Y aunque ahora ha vuelto y está “a disposición del mister”, también ha admitido que “todavía me falta ritmo de juego y algo de físico, pero me encuentro bien”.

El jugador brasileño del Espanyol
Baptistao disputando un balón en el RCDE Stadium

Los datos contradicen al delantero

En cuestiones de eficacia, Leo Baptistao ha marcado 3 goles esta temporada en tan solo 12 tiros a puerta. Su tercer tanto fue precisamente ante el Sporting, el día de su lesión.

El punta, solo necesita 148 minutos para estar involucrado en un gol. Es el segundo de todo su equipo a pesar del tiempo que ha estado de baja. Solo le supera Piatti, que necesita 98 minutos. El tercero de la plantilla es Gerard, que da una asistencia o marca un gol cada 189 minutos, tal y como cuenta As.

Leo Baptistao en un entrenamiento

Las sombras de la recuperación

Sin embargo el camino hasta llegar aquí ha sido muy complicado para Leo “viví todo con mucha ansiedad. Tenía ganas de volver a jugar, veía los partidos pasando y no podía hacer nada. Deja al jugador preocupado”. Y añadía “había días que todo iba muy bien, en otros me dolía y tenía que parar. Fueron picos de subida y bajada” ha reconocido el delantero.

También quiso mandar un mensaje de agradecimiento por el apoyo que ha recibido: “estoy muy respaldado por mi familia y amigos. El club y la afición me arroparon muy bien. Solo tenía mi propia ansiedad”. Ahora lo único que le falta a Leo, es resarcirse con goles.