La familia del RCD Espanyol de Barcelona ha vivido este martes uno de los días más emotivos de su historia. La residencia del club, ubicada al lado de la Ciudad Deportiva Dani Jarque, ha quedado oficialmente bautizada como Josep Manel Casanova, padre del fútbol base blanquiazul y el gran artífice de tantos éxitos deportivos en los últimos años. En un acto sencillo, pero muy sentido se ha rendido homenaje a una de las personas más influyentes del club. El presidente del RCD Espanyol, Chen Yansheng, también ha querido estar presente en un día tan especial para todo el espanyolismo.

Después de destapar la placa y el nombre de la residencia, ha llegado el turno de los parlamentos. El director general deportivo del RCD Espanyol de Barcelona, Óscar Perarnau, ha señalado que es un acto de “reconocimiento a una persona clave en el desarrollo de la parte deportiva del club” y ha añadido que “cuando surgió la idea, fue muy bien acogida por todos. Tanto el presidente como el Consejo de Administración dijeron que sí”. Perarnau ha apuntado que Casanova fue su “maestro deportivo” y ha recordado cómo comenzó a trabajar en el club. “Humanidad, dignidad, humildad, trabajador, constante, generoso, valiente”, son algunos de los adjetivos que ha utilizado el director general deportivo. La mujer de Josep Manel, Mercè Palma, ha subrayado que “este homenaje, este bautizo es impagable”. Asimismo, ha agradecido a los dirigentes actuales este reconocimiento y ha recordado que Casanova “cambió la historia del RCD Espanyol”. El director de la Escuela Túrbula, Joan García, y el alcalde de Sant Adrià de Besòs, Joan Callau, han coincidido en su ilusión por poder participar en un acto tan emotivo y han destacado la figura de Casanova como impulsor de la residencia y de la Ciudad Deportiva.

La familia de Josep Manel Casanova ha asistido al emotivo acto

Tras los parlamentos, turno para la entrega de obsequios. La familia ha recibido una reproducción de la placa que se ha colocado en la residencia y una camiseta con el número ‘8’ para Eros Casanova, nieto de Josep Manel.

Sin duda, ha sido un día muy especial para toda la familia, pero también para todo el espanyolismo. La Escuela Túrbula estaba plagada de jugadores (Javi López, Dídac, Sergi Darder, Javi Márquez, Javi Chica…), ex jugadores (Moisés Hurtado, Luismi…), técnicos (Lluís Planagumà, Josep Clotet, David Fernández…), excompañeros (Pepín Cabezas, Toni Blanch…), directivos (Anna Maria Fusté, José Luis Perelló…) y un sinfín de amigos, empleados y gente que quería a Josep Manel Casanova. Por parte del club también han asistido los embajadores Rafa Marañón, Diego Orejuela e Iñaki Pérez de Arrilucea, la presidenta de la Federació Catalana de Penyes del Espanyol (FCPE) así como un gran número de empleados.