No conocía para nada a Vargas pero a los pocos minutos de verlo jugar quedé prendado no solo de su calidad futbolista sino de algo mejor, que es su capacidad futbolística. Porque la calidad va muchas veces relacionada con la brillantez y los recursos técnicos. Pero cuando hablas de capacidad futbolista abarcas muchísimo más. Hablamos de potencia física, de recursos en el uno contra uno, de cambio de ritmo para superar una línea del equipo rival, de disparo jugando a pierna cambiada. Pero también de valentía, de ambición, de orgullo, de liderazgo, de esfuerzo en la sombra, de jugadas con un primer esfuerzo, un segundo y un tercero si hace falta.

Por este motivo pedí desde mi artículo en La Vanguardia a Gallego que generara un sistema de juego que habilitara el mejor entorno posible para este jugador. Porque son estos tipos de jugadores que ofrecen soluciones y contagian a los demás, los que dan en muchas ocasiones sentido a los esfuerzos de los demás. Recuerdo en mi etapa como jugador, cuando dominábamos fisicamente los partidos, pero nos costaba llegar al marco rival, que rogué a Clemente que pusiera más minutos a Lauridsen. El vasco me comentó que trabajaba poco y que le daba miedo que el equipo perdiera ritmo de juego. Yo le conteste “Mister no me jodas, dime lo que deja de correr John que ya lo correré yo por él, pero ponlo más minutos porque alguien ha de darle sentido a nuestro esfuerzo”.

El “Monito” está siendo uno de los puntos positivos del arranque de competición del Espanyol

Ayer Vargas volvió a dar muestra de su capacidad para que sus compañeros acabaran contagiados de su convencimiento, que a gusto se siente Calleri con él. Para dominar una buena fase del encuentro después del gol mostrando los mejores minutos de la temporada. Para defender a destajo los minutos donde el Celta se volcó sobre nuestra área, tapando con ayudas constantes todos los pases interiores. Pero ayer ya vimos algo que nos gusta a todos y hay que premiar a los jugadores por su esfuerzo. Ayer necesitábamos mejorar nuestra imagen y lo conseguimos. Ayer necesitábamos que nuestro juego tuviera sentido cuando teníamos el balón y cuando no lo teníamos y hubo ratos que fue así. Pero sobre todo necesitábamos un líder y poco a poco nos va quedando claro que tenemos uno.