Paloma Fernández, capitana del Espanyol femenino vivió momentos muy duros el pasado jueves, ella trabaja en Nike, lo que compagina con su actividad futbolística en nuestro club. “Estábamos trabajando y de repente empezó a entrar mucha gente corriendo asustada”, relata a este diario, aún consternada por lo vivido. “Estaba en la planta de abajo y no vi nada, pero mis compañeros sí que observaron cómo pasó la furgoneta”, ha comentado Paloma a los compañeros de AS.

Muchos peatones entraron en la tienda Nike, como en otras muchas de las Ramblas, por orden policial se bajaron las persianas y la gente estuvo confinada hasta las 22:30 horas que acompañados por los Mossos y en fila las dejaron libres a la altura de Plaza Cataluña.

Para la capitana del Espanyol lo más duro fue “ver La Rambla desierta y acordonada, llena de policías“, aseguró Paloma, que a buen seguro vivió uno de los peores días de su vida.