Anaïr Lombi siente el escudo del Espanyol, lo ha dejado claro en más de una ocasión, y por ello ha vuelto al club cuando el equipo se encuentra a un paso del descenso de categoría. El femenino tiene a 13 puntos ahora mismo la salvación con 24 aún en disputa. Aunque ella no tira la toalla, “está muy complicado, engañaría si dijera lo contrario, pero hasta que las matemáticas digan lo contrario hay que trabajar para sacar la situación adelante“.

La gallega fue entrevistada este pasado martes en las redes sociales del club y descubrió cual es su sueño, “jugar en el RCDE Stadium es una de las espinas que tengo clavadas. Lloré mucho el día que mis compañeras jugaron allí porque me hubiera gustado vivir esa experiencia. Ojalá pueda jugar allí algún día porque es el sueño de mi vida, pero quiero hacerlo si se dan las condiciones idóneas para ello. Si no metemos a 1.000 personas en la Dani Jarque no podemos pedir que nos abran el estadio”, ha sentenciado Anaïr.

La jugadora del femenino perico se ve reflejada en Luis García, ya que encuentra cierto paralelismo por como han sido capaces de interiorizar, llegando desde fuera el sentimiento perico, “me identifico mucho con Luis García porque los dos, sin ser canteranos, hemos sabido sentir y tratar al Espanyol como se merece“, señala Anaïr Lomba.