Don Mauricio se ha pronunciado. El técnico de moda en la Premier League ha sonado para ocupar el banquillo del Barça la temporada que viene. La duda ofende… Si algún perico pensó por un segundo en esta posibilidad que no se preocupe, el técnico argentino ha tardado muy poco en responder: “No me halaga que suene como futurible”.

En el fútbol actual donde el negocio está por encima de cualquier sentimiento, todavía quedan unos pocos románticos. Y a pesar de que un sector de la prensa prefiera no contar el verdadero motivo, lo cierto es que Pochettino que ha sido el mejor entrenador del Espanyol en este siglo (con permiso de Ernesto Valverde con el que rozamos la gloria, de Miguel Ángel Lotina y la Copa del Rey de 2006  e incluso de un Sergio González que nos hizo soñar con una “gran noche” de Copa) nunca cometería esta traición.

El milagro de Pochettino

Para entender la importancia de Pochettino en el RCD Espanyol es preciso recordar el momento en el que llegó al club. En enero de 2009 el club vivía una crisis deportiva y financiera agobiante, el equipo no tenía confianza y era antepenúltimo con15 puntos en 19 partidos a 5 de la salvación… Hasta que Pochettino se hizo cargo de la situación.

Tras pedir ayuda divina y peregrinar hasta el monasterio de Montserrat, el equipo consiguió unos números impresionantes: 9 victorias, 4 empates y 5 derrotas, recuperando un fútbol con puro ADN blanquiazul y logrando una salvación que llegó a estar a 8 puntos cuando el Espanyol perdió con Osasuna y se colocó colista a falta de diez jornadas.

La fe de Pochettino “evangelizó” al expresidente Dani Sánchez Libre que también peregrinó a Montserrat tras la salvación del equipo… El fútbol en ocasiones no es negocio y aquel año hizo falta más corazón que dinero para salvarnos.

Europa, Pochettino y el futuro

El RCD Espanyol y Pochettino separaron sus caminos en 2012 con el equipo colista. El  argentino ha tenido una carrera meteórica en la Premier, por ello no es de extrañar que haya sonado como “futurible” para un banquillo al que nunca entrenará porque la fe y los sentimientos pericos no tienen precio.

Por su parte, el Espanyol vuelve a soñar con Europa y con tanto baile de banquillos uno nunca puede atreverse a predecir el futuro… porque como dijo Pochettino entre lágrimas cuando colgó las botas tras ganar aquella Copa de Rey en 2006: “Ojala algún día pueda volver a este club”… Europa nos espera don Mauricio.