La visita del Atlético de Madrid esta noche a las 20:45 va a determinar el punto en el que está el Espanyol. Ganar es complicado pero no imposible para los pericos. “Las ilusiones colectivas están. Para nosotros todos los partidos son retos, aunque no siempre se consiguen” ha reconocido Quique Sánchez Flores.

Dudas con Leo Baptistao

Durante toda la semana el héroe del último partido frente al Leganés ha estado arrastrando molestias en el cuádriceps. Una lesión muscular de grado uno no le ha permitido entrenarse con el equipo, aunque sí que ha entrado en la convocatoria para el partido.

Sin embargo, Quique ha reconocido que aún no saben si podrá jugar. “Por la mañana decidiremos si está entre los 18 elegidos. Está bastante bien, sintió algo pero no parece importante” ha dicho el técnico. Parece que hasta el último momento esperarán a Leo.

Quique sabe la ilusión que hay en la entidad perica pero no alza las campanas al vuelo. Ganar al Atlético de Madrid es un reto al que no renuncian. La comunión con la afición, muy importante para conseguirlo

Elogios al rival

El entrenador perico sabe a quién se enfrenta esta noche: a todo un semifinalista de la Champions League. No obstante, Quique duda de que la acumulación de partidos, y la resaca europea, pueda pasar factura a los colchoneros. “Cuando un equipo como ellos juega cada tres días es porque tiene una plantilla confeccionada para esto. Están preparados y no les influirá. Cambiarán el equipo, pero en ellos los cambios no se notan”.

Además, ha hecho un balance de las diferencias entre este partido y el que les enfrentó en la primera vuelta. “Creo que esta vez será un poco diferente. Nosotros en ese momentos estábamos buscando nuestra identidad, éramos un equipo rocoso y ellos cambiaron su manera de jugar. Ahora los dos estamos en un momento distinto. Ellos han vuelto a recuperar su estilo más defensivo y nosotros estamos mas confiados en nuestro juego. Hay que jugarle con mucha intensidad, plantearles el partido cara a cara, buscar zonas donde se sientan incómodos”.

Conexión con el público de Cornellà

La comunión entre el equipo y la afición es cada vez mayor, y eso en el terreno de juego también se nota. “La gente quiere ir al campo y esto tiene un efecto muy importante en el equipo. No vamos a exigirle nada a nuestra afición, pero sería bonito que el estadio tenga una vida propia”.

Al mismo tiempo Quique ha reconocido que en el vestuario, también se empieza a tener ilusión por la temporada que están haciendo. “Las ilusiones colectivas están y entendemos que el camino que llevamos recorrido nos lleva a un crecimiento, nos acompaña la ilusión de intentarlo”.

Y parte de esa ilusión han conseguido generarla al ganar in extremis y con remontadas épicas. “Cuando ganas así, como en el duelo ante el Betis, piensas que es un subidón, pero que también el fútbol te devuelve lo que te había quitado, como a nosotros en la primera vuelta ante Málaga y Celta. Nuestra mayor alegría es que el equipo está vivo, la afición se moviliza y se vuelve a ser positivo. Trabajamos para la felicidad de nuestra gente“. Una felicidad que esperan que continúe esta noche venciendo al Atlético de Madrid.