Laliga volvía al RCDE Stadium y lo hacía con un partido grande ante el Atlético de Madrid del Cholo Simeone, un miura para los nuestros, pero la victoria se antojaba como el único resultado posible. Abelardo ante las bajas de David López y Marc Roca apostó por Iturraspe y Víctor Sánchez en el eje del centro del campo. Arriba había una novedad destacada, la entrada de Wu Lei por Calleri para acompañar a Raúl de Tomás.

El partido comenzó muy movido y en cinco minutos ya se habían tenido tres ocasiones de gol, y además claras. La tuvo el Atleti a los dos minutos en las botas de Morata y rápido respondieron los nuestros, con una de Wu Lei y otra de Bernardo. Los atléticos se hicieron con el control del partido, sin llevar excesivo peligro a la portería de Diego López. Hasta que en 23 llegó Raúl de Tomás para desequilibrar la balanza, gracias a una buena jugada de Javi López que asistió a Wu Lei y este la puso medida para que el 11 perico hiciera explotar el templo perico.

Raúl de Tomás saltando a por un balón / Getty Images

Cuando pasaba media hora de juego Víctor Sánchez engancho un tremendo disparo desde fuera del área que hizo volar a Oblak que logró que la pelota se fuera al larguero, extraordinaria parada del meta checo del Atlético de Madrid. El Espanyol por entonces había logrado arrebatarle a los de Simeone el control del partido. Raúl de Tomás mientras tanto hacía las delicias del respetable, mostrando una y otra vez su enorme calidad. Llegábamos al descanso y la grada confiaba más que nunca en la salvación.

Tras la reanudación no empezaron bien las cosas, Sául cogió un despeje desde fuera del área y de un trallazo espectacular puso el empate. Se complicaban las cosas con el inicio de la segunda parte. Los de Simeone dominaban en la segunda parte y ponían cerco a la portería de Diego López, se masticaba el 1-2. El bagaje ofensivo del Espanyol en la segunda mitad se reducía a algún contraataque.

En el 70 de juego Abelardo movía por partida doble el banquillo, daba entrada a Calleri y Melendo en el lugar Wu Lei e Iturraspe, los nuestros apretaban por esos minutos al Atlético. En el 81 llegaba el último cambio en el Espanyol Embarba dejaba el campo para dar entrada a Pedrosa. El partido iba de área a área sin control.

Finalmente el partido murió, logramos sumar un punto ante un rival de categoría, después de los resultados (y a la espera de lo que haga el Mallorca) todo sigue igual. El equipo hizo una gran primera parte pero en la segunda bajó el nivel claramente, a buen seguro empujados por un rival que apretó de lo lindo. Próxima parada: Pamplona.