Ricardo Zamora debutó en el Espanyol en un partido amistoso contra el Real Madrid que quedó en empate a uno pero consiguió convertirse en el sucesor de Gibert. Jugó en el Espanyol durante 11 años repartidos en 2 etapas.

Y con él, el club ganó su primera Copa del Rey en 1929.

Debido a su gran habilidad bajo los tres palos, Ricardo Zamora recibió el apodo de “El divino” y su famosa acción de despejar el balón con el codo pasó a conocerse internacionalmente como “la zamorana”.

Al retirarse se hizo entrenador pasando por el Espanyol en años distintos. Nuestro club custodia sus trofeos en la “Sala Histórica de Ricardo Zamora” en honor de esta leyenda. Ricardo Zamora,  está considerado como el mejor guardameta de la historia del fútbol español, y el famoso Trofeo Zamora, que se concede cada año al portero menos goleado de LaLiga, es un homenaje al futbolista del Espanyol.