Borja Iglesias ha optado por el silencio y refugiado en el trabajo diario junto a sus compañeros en Navata, cuartel general del equipo de David Gallego hasta el próximo 17 de julio. El jugador ha optado por el silencio a la espera que se solucione su traspaso al Betis de Rubi. Este pasado jueves Roger Guasch, director general corporativo, fue preguntado por el asnto del “panda” y aportó pocas novedades, ya que remitió a cualquier club interesado a la cláusula de rescisión.

La cláusula es la cláusula. El acuerdo al que se pueda llegar al final debe tener los intereses del Espanyol por delante de todo”, ha señalado Guasch, dejando entrever que podrían acabar aceptando un pago fraccionado de la misma, pero siempre bajo el prisma de los 28 millones de euros de la cláusula del jugador.

“El Espanyol defiende sus intereses al cien por cien hasta el último momento, y eso lo que está haciendo. Borja es jugador del Espanyol, está implicado y trabajando en Torremirona”, sentencio el director general corporativo del club. En Sevilla aseguraban durante el día de ayer que lo hablado hasta ahora sería un primer pago de 20 millones de euros y los 8 restantes a plazos.