Joan Francesc Ferrer, Rubi, técnico blanquiazul, ha acabado muy satisfecho con la victoria de su equipo y con el juego de sus futbolistas que han sido capaces de superar a un adversario muy correoso. “Ha sido un partido muy disputado. Superar al Éibar es complicado como demostró ante el Atlético de Madrid, donde casi es capaz de ganar. Tiene mucho mérito, porque es un rival complicado. A ratos hemos jugado bien al fútbol”, ha señalado Rubi, que ha acabado muy satisfecho con las rotaciones: “Todo el mundo puede jugar cualquier día. En dos partidos han jugado muchos futbolistas; estoy muy contento. El entrenador busca rendimiento”.

Rubi ha explicado que ha apostado por “jugar por dentro con Melendo y Darder, futbolistas de mucha calidad. Es normal que el Eibar te quite la pelota, pero hemos tenido tres situaciones de mano a mano delante del portero”. El técnico ha comentado que es “importantísimo dejar la portería a cero porque nos cuesta marcar. El primer cuarto de hora es para enmarcarlo”. El preparador espanyolista ha remarcado que el inicio del equipo le ha llenado “muchísimo. He disfrutado mucho con el equipo: cómo iba para adelante, cómo sacaba el balón desde atrás. Hemos tenido buenos ratos en otros partidos y ojalá podamos verlo con una frecuencia más alta”.

Por último, dos mensajes claros. Rubi no quiere poner límites a las ilusiones: “No podemos no ser ambiciosos. Estoy contento porque no miramos hacia abajo; yo quiero más de 40 puntos”. Y, para acabar, un recuerdo para la afición: “Es un valor intangible que siempre suma”.