Apreciados pericos.

A lo largo del último año habéis podido leer en mis colaboraciones con Voz Perica diversos análisis de la situación deportiva o social de nuestro club siempre intentando dar un “toque” distinto, personal. A mi condición de perico incondicional intentaba unir un enfoque profesional, más ecuánime, pero que no siempre he conseguido lograr. A veces la pasión está por encima de la razón aunque uno intente que no sea así…

Hoy quisiera daros un mensaje distinto. Hoy quiero hablaros como médico, como psiquiatra. Nos toca vivir momentos duros. Una situación nueva para nosotros pero que nuestra especie ya ha vivido (y superado) en otras ocasiones. La diferencia es que en la era en la que nos hallamos y en el mundo desarrollado, estas situaciones son totalmente novedosas para nuestra sociedad. De repente una enfermedad nos confina en casa, hace peligrar nuestro trabajo, nos impide relacionarnos con los otros con normalidad, nos lleva a romper con nuestra vida normal y nos provoca la incertidumbre de no saber por cuánto tiempo va a ser así.

Quisiera daros algunos consejos y hacer una breve reflexión.

Aunque estéis en casa mantened un ritmo de vida lo más normal posible. Despertaos a la hora de siempre, desayunad, vestíos como si fuerais a salir de casa. Mantened vuestra rutina horaria. Tened una zona de trabajo, una mesa, un sillón, un ordenador, libros, música. Mantened unos horarios fijos de actividad laboral o intelectual cada día mañana y tarde. Haced actividad física en casa un rato cada día. Si tenéis balcón, terraza, jardín o ventana, pasad un rato en el exterior, tomando el aire o el sol. Alimentaos bien. Aprovechad para hacer cosas que hace tiempo queríais y que os faltaba tiempo para hacer: ordenar armarios, biblioteca, música o habitaciones; actualizar papeleo o temas domésticos; llamar a amigos o familiares con los que hace tiempo que queríais contactar y no lo hacíais por falta de tiempo. Hablad más con los que compartís vuestras vidas, con vuestra familia; leed, escuchad música, estudiad. Es bueno que cada día mantengáis algo de vida social telefónica o por videollamadas. Controlad las horas que pasáis leyendo o escuchando noticias de la enfermedad. Es bueno estar informado pero un exceso de información os va a perjudicar. Consumid productos pericos: vídeos, imágenes, partidos. Recordad los buenos momentos vividos. Aprovechemos también para conocer más de nuestra historia. Una historia de la que debemos sentirnos muy orgullosos.

Si tenéis síntomas de la enfermedad no os alarméis si no sois un grupo de riesgo. Si vierais que los síntomas leves se complican con los días, consultadlo con el medico. Aquellos que si sois un grupo de riesgo tenéis que cuidaros más y ante cualquier complicación consultad con los servicios de urgencias. Solo un porcentaje menor de aquellos que sufren la enfermedad va a presentar complicaciones.

Vivimos tiempos duros. Algunos vamos a sufrir la enfermedad con más o menos síntomas. Otros vamos a perder a seres queridos. Posteriormente sufriremos una crisis económica y social de consecuencias imprevisibles. Pero es cierto que estamos ante una oportunidad. Una oportunidad de crecer como personas, de demostrarnos ante nosotros mismos y los demás que podemos superar estas situaciones difíciles. Pensad que de las crisis siempre salen sociedades o individuos más fuertes. Y esta es una oportunidad para que así sea.

Los pericos, por nuestra forma de ser, por nuestras características propias, estamos más preparados que otros para superar situaciones como esta. Estamos acostumbrados al sufrimiento, a apretar los dientes, a mantener el ánimo firme. Debemos ser un ejemplo a seguir. Debemos transmitir ánimo y fuerza a los que nos rodean. Porque sabemos hacerlo, porque está inherente a nuestro ser. Seguro que también conseguimos que este crecimiento en lo personal y en lo colectivo desemboque en un Espanyol más fuerte y más unido.

Cuidaos y cuidad de los vuestros.

Un abrazo perico a todos.