Alberto Fernández, presidente del grupo Popular en el Ayuntamiento de Barcelona, ha logrado un gran triunfo al conseguir que se reconozca al RCD Espanyol como una entidad vinculada a la ciudad desde su fundación y, además, se instale una placa en el antiguo campo de Sarriá explicando el origen de la entidad y su relación con el barrio. Todos los grupos municipales, a excepción de la CUP, han firmado esta declaración institucional.

En Sarriá desde 1923 a 1997

El estadio de Sarriá fue el campo del RCD Espanyol -situado en la plaza Ricardo Zamora del barrio barcelonés de Sarriá- que sirvió de sede local de los periquitos de 1923 hasta 1997, cuando el club blanquiazul, acuciado por las deudas, lo vendió para edificar pisos y se mudó al Estadio Olímpico Lluís Companys.

Crear un espacio digno como reconocimiento al Espanyol

El Grupo Popular, de la mano de su portavoz, Alberto Fernández Díaz, reclamaba al consistorio de Ada Colau que se sustituyera la placa actual por un “espacio de recuerdo digno en memoria de Sarriá y como reconocimiento de la ciudad al Espanyol, que jugó durante 74 años en ese estadio“.

Actualmente, en los Jardines situados en el mítico estadio periquito hay una pequeña placa que recuerda que allí jugaba el Espanyol, pero su ubicación, según explica Alberto Fernández, hace que pase prácticamente desapercibida y que se utilice más como un ‘pipi-can’ que como homenaje. Además, este año, el 20 de septiembre, se cumplen 20 años de la demolición de Sarriá.

Ahora el consistorio, casi por unanimidad, reconoce la historia y la vinculación del RCD Espanyol a la ciudad de Barcelona, y dan la luz verde para instalar una nueva placa explicando la historia del RCDE y su relación con el barrio de Sarriá.