De la misma forma que todo aficionado al fútbol lleva dentro un entrenador que le obliga a rectificar las alineaciones domingueras del míster de su equipo; ahora todos o casi todos vamos descubriendo que también queremos ser Presidente de club.

Los dineros de la televisión nos han aclarado que una buena gestión empresarial ayuda a que la pelota entre en la portería. Y, como algunos son muy osados, han unido el deseo de ser entrenador virtual del Espanyol al de Presidente. Y ya se leen “reflexiones” en los foros de internet como que “el Espanyol no tiene proyecto“, “fracaso de gestión” y cosas parecidas. ¡Y eso que hemos fichado a nueve jugadores y seguimos pagando la deuda heredada!… pero da igual.

Estoy convencido que todos esos analistas pericos tienen la pericia de gestionar empresas que facturan más de 75 millones de euros, y gracias a su experiencia aportan esas sugerencias al club. Y saben lo complicado que es llevar un club de fútbol. Solo falta darse una vuelta por Can Barça, también llamada La Casa de los Líos, para palpar que no cualquiera tiene madera y talento para llevar a buen puerto una estructura de ese tipo.

Otra cosa es el desahogo rumiado tranquilamente en el sofá de casa, bebiendo una cerveza y disfrutando del aire acondicionado, para después vomitarlo en internet. Eso tiene un mérito relativo, sobre todo cuando el argumentario siempre se construye con unas gafas oscuras que no son capaces de visualizar nada bueno ni positivo. Y, así, es difícil construir…

Todos queremos hacer de Presidente del Espanyol, y con la mejor intención de ayudar al club; eso no lo pongo en duda, pero, por favor, dejemos de lado las gafas negras y comprémonos unas que sean más transparentes. La realidad tiene otro color que nos lleva a soñar con más ambición.

Y, sobre todo, seamos un poco más prudentes, que eso de gestionar un club como el Espanyol no es tarea fácil.

Recibe las noticias de Voz Perica sobre el RCD Espanyol